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Los controles de frontera españoles provocan protestas en Gibraltar

Una gran multitud de gibraltareños se manifestaron ayer tarde ante la verja fronteriza española contra lo que en el Peñón se consideran "restricciones españolas" que causan largas demoras a la circulación de vehículos y peatones. En unos momentos de crispación en las relaciones sobre Gibraltar, España sostiene que se trata de la aplicación del acuerdo de Schengen -que suprime controles internos y refuerza los externos de los siete países firmantes, entre los que no se encuentra el Reino Unido- pero para Londres es un pretexto encaminado a causar trastornos en la frontera.Durante todo el fin de semana, día y noche, se prolongaron distintos actos de protesta, coincidiendo con el 26 aniversario del cierre fronterizo decretado por el anterior régimen del general Franco. Las manifestaciones culminaron ayer tarde con una pacífica, pero ruidosa protesta de 26 minutos, uno por cada año transcurrido.

Entre el ruido incesante de los cláxones de coches, la música ambiental y los cánticos, los manifestantes, que portaban banderas rojas y blancas de Gibraltar, se agolparon contra la verja. Las autoridades españolas habían retirado con anterioridad a los agentes de la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía de sus puestos en la frontera, con el fin de evitar incidentes. Todo concluyó, con puntualidad británica, 26 minutos más tarde.

Retenciones de tres horas

La verja quedó empapelada con una treintena de carteles denunciando a las autoridades españolas y abogando por los derechos comunitarios de los gibraltareños.Al mismo tiempo se emitían fragmentos musicales y mensajes políticos a través de un potente equipo de megafonía. Dirigentes del grupo pro-autodeterminación para Gibraltar, que organizó la protesta con el apoyo de todos los partidos políticos, proclamaban que se manifestaban contra las restricciones, que también afectan a ciudadanos españoles que visitan o trabajan en la colonia británica, y que por consiguiente no se trata de actos antiespañoles. "Deseamos vivir en paz y armonía con nuestros vecinos", dijo Dennis Matthews, líder del grupo.

La manifestación dejó claras las discrepancias con las reivindicaciones españolas de la soberanía cedida a los británicos bajo el Tratado de Utrech de 1713. En unas octavillas que se entregaron a los visitantes, y en otras declaraciones, se precisaba que "el Gobierno español, que representa a un gran país de 40 millones de ciudadanos, continúa intimidando y hostigando a una pequeña comunidad de 30.000 personas, tan solo porque no estamos dispuestos a permitir que nuestro territorio sea anexionado por España".

En esta época del año, cerca de 130.000 personas y 35.000 automóviles cruzan la verja cada semana, según cifras de las autoridades fronterizas de Gibraltar. Ayer, como en otras ocasiones, las retenciones fueron hasta de tres horas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de junio de 1995