Los gestores de Galerías dieron contratos inflados a sus empresas privadas
El informe de los interventores judiciales de Galerías Preciados es un varapalo contra los que hasta hace dos semanas eran dueños y gestores de la empresa: Fernando Sada y JustoTópez-Tello. Se les acusa de "haber obtenido, mediante contratos con empresas relacionadas con los mismos, recursos procedentes de Galerías en algunos casos muy por encima de lo que el mercado admite". El informe encuentra un agujero de 2.072 millones en la empresa y rebaja en 40.000 millones el activo de los grandes almacenes. La gestión de Sada y López-Tello tuvo una influencia directa en la marcha del negocio, según el informe de 66 páginas entregado por los interventores judiciales al juez, que explica que "la percepción del mercado de la gestión realizada con contratos a empresas relacionadas con ellos mismos influyó notablemente en la disminución de créditos", lo que ahondó el deterioro de la empresa.


























































