'Ranma" ofrece a los niños sexo y violencia en Antena 3

Antena 3 Televisión emite la serie Ranma en su espacio Tras, tres, tris desde hace algo mas de un año. Producida en Japón, esta serie de dibujos animados ha sido denunciada por un reciente estudio de la Asociación de Telespectadores y Radioyentes (ATR) por su carácter "antieducativo y antisocial". A pesar de las críticas recibidas, Antena 3 no hace comentarios y la mantiene en la programación infantil de la mañana.

Ranma, heredera de una escuela inaugurada con Heidi y Marco, persevera en rasgos comunes en otras series japonesas: la animación de fondos y personajes secundarios es mínima, las características de los protagonistas siguen la apuesta del cómic por la caricaturización; los argumentos son lineales, con escasa preocupación por los diálogos; y a su defensa de la violencia como mecanismo para la obtención del éxito se suma el recurso al sexo como instrumento para el humor y un placer que pocos niños serán capaces de entender.Popeye se convertía en superhéroe tras un plato de espinacas, El Correcaminos salvaba el pellejo gracias a la velocidad con la que huía del pobre Coyote, Piolín murmuraba: "Me parece haber visto un lindo gatito" antes de emprender su defensa a base de ingenio, pero el viejo maestro Chen de Ranma toma fuerza para la lucha cuerpo a cuerpo mediante la lencería. Este personaje, un viejo verde que babea ante un diminuto wonderbra o ante unas braguitas de encaje, está a un paso de la violación, de la perversión de menores, del estupro. Su dependencia del sexo es llevada a la exageración en aras de una burla que asocia el placer sexual con la locura.

En el episodio en que Ranma perdía la virginidad en las duchas (el chaval sale tropezando, en trance), el maestro Chen está a punto de sufrir un colapso al tropezar con una montaña de prendas íntimas.

En otro episodio destaca el diálogo entre Chen y la pequeña Akane. Chen: "Akanita, quiero que me regales tu sujetador". Akane: "¿Donde está Ranma, maestro?". Chen: "No lo sé... He estado paseando por el parque". Akane: "Querrá decir robando ropa interior". Chen: "Pues, sí... Corriendo un poco."

Neil Postman, experto en comunicación de la Universidad de Nueva York, asegura que la violencia, y el sexo han destruido la inocencia: "La televisión ha matado a la infancia". Es una afirmación algo apocalíptica, pero razones no le faltan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 03 de enero de 1995.