Un desarrollo biológico tardío

M. S. El análisis biomecánico que el CAR acaba de realizar a Sergi Bruguera es el cuarto estudio de esta entidad pionera en España sobre el tenista catalán. Con anterioridad el CAR había trabajado en algunos aspectos fisiológicos de Bruguera, que aportaron datos de interés relativos a su desarrollo biológico.

Los dos primeros estudios datan de enero y octubre de 1989, cuando Sergi Bruguera logró sus primeros éxitos profesionales al ganar en El Cairo y llegar a las semifinales de Roma, tras haber derrotado a Andrés Gómez y Jimmy Connors. Aquel año, Bruguera dio un salto espectacular y pasó del puesto 3330 de la ATP al 260. Sin embargo, mantenía todavía una cierta inconsistencia física y mental que le llevó a algunas derrotas impensables. Tenía 18 años.

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El tercer estudio se efectuó dos años más tarde, en diciembre de 1991. Bruguera tenía 20 años y había ganado los títulos de Estoril, Móntecarlo y Atenas. Los técnicos del CAR pudieron comprobar que su capacidad física había experimentado un crecimiento espectacular. Su pubertad había concluido. Otros Jugadores la completan a los 18 años.

Algunos datos corroboran estas afirmaciones. En enero de 1989, Sergi medía 1,82 y pesaba 62 kilos. En diciembre de 1991 su estatura, había pasado a 1,88 -un centímetro menos que laactual- y su peso se fijó en 75 kilos -uno menos que ahora. Son diferencias importantes que encontraron su analogía en las prestaciones que consiguió.

En 1989, Sergi lograba elevarse 29 centímetros en salto verti cal. Y dos años más tarde pasó a 31. Pivotando sucesivamente en el suelo pasó de elevarse 33 centímetros a 45. Ésa no es una cifra nada despreciable. Un jugador de baloncesto puede elevarse hasta 60 centímetros tras un esmerado trabajo específico.

Pero donde más se notó la evolución fue en el análisis de la fuerza elástica. En enero de 1989, Sergí era capaz de desarrollar sólo un 14%. Y en diciembre del 91, la cifra subió hasta el 42%. "Esta es una característica fundamental para un deportista que debe efectuar giros bruscos y esfuerzos en momentos determinados, corrió es el caso un tenista", señala un técnico del departamento de Fisiología.

El último examen, el de biomecánica, realizado por Xavier Balius, Josep Escoda y Carles Turró, da continuidad al trabajo anterior. Pero los datos fisiológicos de que se dispone son anticuados. Tienen tres años. Es mucho tiempo en la evolución de un deportista de élite. Cuando en febrero se realicen nuevas investigaciones, pueden deparar muchas otras sorpresas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 18 de diciembre de 1994.

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