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Raúl: "Aún me tira el Atlético de Madrid"

El nuevo titular del Real Madrid tiene 17 años y ha impresionado en Segunda B

Raúl tiene 17 años y es el máximo goleador del fútbol español. Pero no se le nota. Ni es famoso, ni vive en un barrio residencial, ni acumula millones en su cuenta. Le conocen, y mucho, sus compañeros y compañeras de COU, vive cerca del barrio de San Cristóbal de los Ángeles (Villaverde) y tiene a su padre en el paro. "Pero creo que mañana empieza a trabajar no sé dónde"explica con una tímidez en la que aún pesan más sus 17 años que llevar una semana acosado por la prensa. Ayer, al saber que hoy formará parte del equipo titular de Primera División, creía vivir un sueño.

Y como en los cromos no sale de momento, no le cuesta trabajo repetir una y otra vez que se llama Raúl González Blanco, que nació en Madrid el 27 de junio de 1977 -12 días después de las primeras elecciones democráticas- y que se fue del Atlético, porque le dijeron que le pagarían los estudios "y no lo hicieron". El Real Madrid no tardó en acogerle con los brazos abiertos. Y empezó a guardarle en papel de plata cuando comprobó que marcaba goles con una facilidad fuera de lo común.Fue subiendo escalones hasta llegar al Madrid C (Segunda B), donde hace tres jornadas armó el taco. Cinco goles, cinco, le marcó él solito al Corralejos (de Fuerteventura). Luego, el sábado pasado, Raúl debutó con el Madrid B en Segunda Dvisión A. Y con el primer equipo, junto a todas las figuras de la plantilla, ha jugado dos amistosos: en Oviedo y en Alemania ante el Karlsruhe. En ambos casos logró marcar un tanto. Y esta tarde debuta en partido oficial de Primera División ante el Zaragoza.

"Todo va a velocidad de vértigo", asegura con cierto recelo, "y a veces pienso en aquello de que más dura será la caída. Por eso me niego a bajar la guardia y a dejar de luchar".Menudo y frágil

Su aspecto menudo, frágil, propio de un adolescente, no le ha impedido escribir en su currículo datos como éstos: siete partidos jugados en Segunda B, 13 goles conseguidos; dos actuaciones con la selección española sub 18, cuatro goles marcados. Nadie en España, en categoría nacional, iguala esas cifras. Alguien habrá en el Atlético de Madrid con la cabeza gacha y un mechón en las manos. La pasada semana, se expresaba así en declaraciones a EL PAÍS: "Aquello está olvidado. Yo era del Atlético, y todavía hoy me tiran sus colores. Mi padre, que es rojiblanco hasta la médula, les pidió que me pagaran los estudios. Pero no lo hicieron. Luego quisieron deshacer las secciones inferiores del club.. Y ahí acabó todo".

Entonces, hace poco más de tres años, Raúl formaba parte de la mejor hornada de infantiles que recuerda el club rojiblanco. Era el máximo goleador de un equipo que en 13 partidos llevaba 175 tantos a favor y uno en contra. Fue tanta la repercusión de aquel equipo de chavales de 13 años que hasta Jesús Gil acudió a verlos jugar un partido. Es la última vez que Raúl vio al propietario del Atleti. El técnico del club Rubén Cano le llamaba "Maradona". Entonces era tal su forofismo rojiblanco que incluso denunciaba bromeando que en su equipo había "infiltrados" del Madrid y del Barcelona (EL PAÍS, 10 de febrero de 1991).

Hoy vestirá de blanco. "No sé qué daría por recibir un pase de Laudrup y marcar un gol en el Bernabéu".

Sobre su experiencia con el primer equipo en Alemania, Raúl contaba hace unos días a este periódico: "Es lo más fuerte que me ha ocurrido. Yo, que no sabía si llamarles de usted a Butragueño o a Michel, ¡estaba jugando a su lado!". Y encima hoy manda al primero al banquillo.

Y al entrenador, José Antonio Grande, no le sorprende que el chaval esté de moda: "Llevo 17 años viendo a jugadores jóvenes ponerse de moda. Yo he tenido en mis equipos a Michel, a Martín Vázquez y a muchos más. No puede llamarme la atención que la gente se fije ahora en un jugador tan bueno como Raúl".

A éste ya no le quedan tan lejos sus sueños. Y eso que ni siquiera es mayor de edad.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de octubre de 1994