LAS ALMAS ABANDONAN EL VATICANO
El Vaticano está desierto: los cardenales se han tomado un respiro en su militante servicio al Señor. El arcipreste de San Pedro, Virgilio Noé, y el ministro de Sanidad, Fiorenzo Angelini, son de los pocos que hacen guardia en ausencia del jefe, que descansa en Castelgandolfo. Cortina D'Ampezzo, Courmayeur o la Val Pusteria son de los lugares de vacaciones más frecuentados por sus eminencias, que prefieren triscar por las cimas a meterse a remojo o ligar bronce. En la superchic Cortina veranean el potente José Castillo Lara, presidente del Patrimonio de la Sede Apostólica. Ugo Poletti, vicario papil, ha elegido el mar de Santa Marinella para pasear el capelo. Los españoles Martínez Somalo y Javierre han vuelto a casa, porque no hay dolomitas que resistan al tinto y las chuletas. Antonio Innocenti ha viajado a Lorenzago,donde otros anos estuvo el Papa, quizá por ver si se le pega algo. Aunque, puestos a que algo se pegue, no se entiende por qué los príncipes de la Iglesia han pasado de la Casa del Clero, la pensioncilla del Lazio adonde iba el cardenal Wojtyla.-


























































