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Una treta antirreglamentaria de IU permite la elección de Chaves como presidente de la Junta

La utilización de una treta antirreglamentaria por parte de los diputados de Izquierda Unida-Los Verdes permitió ayer la elección de Manuel Chaves como presidente de la Junta de Andalucía en la tercera votación. Los parlamentarios de la coalición usaron una fórmula no contemplada en el Reglamento de la Cámara y que consistía en que cuando eran citados públicamente para votar proclamaban: "No participo en la votación". Gracias a esta trampa, el socialista Manuel Chaves pudo ser investido presidente. Pese a que los socialistas reaccionaron con enojo, lo cierto es que ningún portavoz del PSOE se atrevió a cuestionar en el pleno el ardid de IU para no poner en peligro la elección.

Chaves salió elegido con los votos de 44 de los 45 parlamentarios socialistas (hay una diputada almeriense de baja por maternidad). Los 41 diputados del PP votaron en contra y los tres andalucistas y el presidente del Parlamento, Diego Valderas, de IU, se abstuvieron. El titular de la Cámara, que defendió sin éxito en el consejo andaluz de Izquierda Unida el voto en blanco, no pudo utilizar la audaz fórmula empleada por, sus 19 compañeros de grupo, ya que no era lógico que el presidente, además de infringir el Reglamento, no participara en una votación que él mismo había convocado y presidía. El artículo 89.2 establece claramente que los diputados "responderán sí, no o abstención".El porqué de la actitud de la coalición que preside Luis Carlos Rejón hay que buscarlo en un solo diputado: el singular alcalde de Marinaleda y líder del Sindicato de Obreros del Campo Juan Manuel Sánchez Gordilio. Éste había defendido en el consejo andaluz el voto en contra de Manuel Chaves y había advertido que rompería de nuevo la disciplina de grupo si la dirección de IU no encontraba una fórmula en la que se dejara claro el no tajante a Chaves, pero el sí a la gobernabilidad de la comunidad. De hecho, el propio Valderas perdió, en el seno del máximo órgano de la coalición, por 47 votos en contra y 27 a favor su propuesta de abstención.

La artimaña de los diputados de Izquierda Unida fue acogida con risotadas en las filas socialistas, pero, sobre todo, con irritación. "Es una Vulneración flagrante del Reglamento", aseguró el portavoz socialista José Caballos una vez que el nombre de Chaves estaba a punto de ser impreso en las páginas del Boletín Oficial del Estado. Aunque en el PSOE la fórmula no gustó, lo cierto es que nadie chistó en el pleno para denunciar la irregularidad y provocar así un nuevo retraso de la investidura.Sí, pero no

Izquierda Unida explicó de la siguiente forma el cambio de su voto: "Una abstención podía haber sido entendida como apoyo pasivo a un candidato con el que Izquierda Unida en este momento no tiene nada en común". Quien así se expresó fue el portavoz del grupo parlamentario, Rafael Rodríguez, quien resaltó que "solo la responsabilidad, el interés general de Andalucía y la necesidad de trasladar una sensación de normalidad política a los ciudadanos" había hecho posible que IU no volviera a bloquear la investidura. El portavoz advirtió que Chaves deberá cambiar no sólo "puntos y comas" de su programa de gobierno, sino "párrafos enteros" si pretende contar con el apoyo más o menos estable de la formación izquierdista. Rodríguez se despidió con una frase un tanto altiva: "Nos veremos en este Parlamento día a día y paso a paso".

Los populares, como estaba previsto, votaron en contra. El presidente regional, Javier Arenas, más preocupado por el inesperado rebrote de la crisis interna (su secretario general ha anunciado mes y medio después de las elecciones que deja la política para dedicarse a los negocios) tuvo un tono condescendiente con el reelegido presidente. Arenas, no obstante, insistió en que ejercerá una "oposión contundente" y ofreció el apoyo de su grupo siempre que Chaves "defienda a ultranza" los intereses de la región. El dirigente conservador fue el único portavoz que disculpó la rocambolesca actitud de IU: "Es una decisión respetable y no obedece al deseo de quitarle legitimidad a esta sesión", dijo.

El andalucista Pedro Pacheco explicó que la abstención de sus tres diputados era una "apuesta por la normalización institucional de Andalucía" y reprendió a IU por intentar "maximizar" sus cuotas de poder haciendo "un juego peligroso".

El presidente de la Junta, que dará a conocer el nuevo Gobierno el próximo lunes, subrayó los tres argumentos centrales que utilizó en su discurso de investidura: un pacto andaluz por el empleo, el incremento del peso político de Andalucía en España, que según dijo será la "idea fuerza" de su Gobierno en los cuatro años de legislatura, y la puesta en marcha que una nueva normativa que agilice la vida parlamentaria y permita una mayor transparencia de la vida pública.

Chaves se cuidó mucho de hacer comentarios ácidos sobre la posición de Izquierda Unida -"tiene dificultades para adaptarse a la nueva situación política", fue todo lo que dijo-, toda vez que, necesariamente, deberá contar con el visto bueno de la coalición para sacar adelante gran parte de sus propuestas programáticas.

Carmen Hermosín no se va

Manuel Chaves dará a conocer el nuevo Gobierno el próximo lunes o lo más tardar, el martes, una vez que su nombramiento haya sido publicado en el BOE. Muchos socialistas y algunos independientes esperan pegados al teléfono la llamada del presidente, quien ha, dejado claro que no hará un Ejecutivo en función de las cuotas internas del partido sino exclusivamente "por criterios de eficacia".El presidente de la Junta quieres, dar un perfil más político al nuevo gabinete -en el saliente, esta faceta ha quedado inédita- que sepa adecuarse a la actual situación en la que el PSOE no tiene, después de 12 años, mayoría absoluta. Chaves va a situar al frente de la Consejería de la Presidencia -que ha ocupado su mano derecha, Concha Gutiérrez-, al hasta ahora titular de Agricultura, Luis Planas. Presidencia es el cargo más político del Gobierno y uno de, los más deseados.

Planas, sin embargo, despierta recelos en el sector renovador, que ya frenó el intento de Chaves de colocarlo al frente de la secretaría regional del PSOE de Andalucía. Fuentes socialistas dudan de que Chaves ceda de nuevo en esta ocasión, pero advierten que tendrá que hacer contrapartidas y premiar de alguna manera a los responsables del fin de la hegemonía guerrista en Andalucía.

El presidente ha pedido a la actual consejera de Asuntos Sociales, Carmen Hermosín, que continúe en el Gobierno, seguramente al frente del nuevo departamento de Política Social. Hermosín había anunciado su marcha para dedicarse a la secretaría federal de la Mujer y al PSOE de Sevilla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de julio de 1994

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