Sigue el conflicto entre el jardinero y el embajador de Emiratos Arabes
El conflicto laboral que enfrenta a Ahmed Zrifi Mofaddal, jardinero de la residencia del embajador de los Emiratos Árabes durante 15 años, con su jefe, colea sin solución desde hace dos semanas. Sus dos mujeres y seis hijos permanecen encerrados en esta finca diplomática, en el número 21 de la avenida de Miraflores, en Puerta de Hierro, después de que el pasado 4 de julio el embajador pusiese un candado en la verja de entrada.
La familia se niega a abandonar el recinto sin el dinero que, según ellos les adeuda el embajador, después de que ganasen un juicio por despido en Magistratura de Trabajo. Su disyuntiva es: o salen y se arriesgan a no recibir el dinero que precisan para vivir y alquilar una vivienda o resisten y siguen recluidos, sin poder acceder al exterior, en la caseta del fondo, del jardín donde han vivido todos estos años.
El abogado de UGT que defiende a Ahmed y el que representa al embajador mantuvieron ayer contactos. "Me proponen que nos vayamos dándonos un 1,5 millones de pesetas, pero nos deben más y ésa es casi la cantidad que debo a amigos desde que hace un año me despidieran", afirma este marroquí nacionalizado español. El letrado del representante diplomático declinó hacer declaraciones


























































