Inactividad de los mercados de divisas a la espera de que acabe el encuentro
El dólar vivió ayer una jornada de inactividad general. Ello, a pesar de que se vio privado de dos importantes apoyos que hubiesen podido producirse ayer, pero que finalmente no lo hicieron. La Reserva Federal estadounidense y el Bundesbank alemán no tocaron sus tipos de interés, cuando se esperaba que la primera los subiese y el segundo los bajase. Ambas decisiones hubiesen representado un buen respiro para la debilitada moneda de EE UU. Así que los grandes fondos de inversión europeos y estadounidenses se mantuvieron a la espera del resultado de la cumbre del Grupo de los Siete (G-7), que reúne a partir de hoy a los dirigentes de los países más ricos en Nápoles.Las escasas compras de dólares por estos fondos y las débiles ventas por parte de los exportadores japoneses no lograron marcar tendencia alguna: la divisa estadounidense concluyó la sesión en Tokio a 99,05 yenes, tras una subida de 0,75 respecto al miércoles.
La peseta, sin embargo, no logró aprovecharse de la situación. Frente al dólar, la divisa española perdió 25 céntimos al marcar un cambio base de 130,88 frente a las 130,63 del miércoles. Algo parecido se dio con el marco alemán. El cambio base de ayer fue de 82,97 pesetas por marco frente a las 82,91 del día anterior. En el mercado secundario de deuda, los títulos españoles experimentaron una ligera recuperación.


























































