El Parlamento griego priva de la nacionalidad al ex rey Constantino
El Parlamento unicameral griego aprobó ayer una ley que confisca todos los bienes de la antigua familia real y priva de la nacionalidad al ex rey Constantino y a su familia. La mayoría socialista y el pequeño grupo de diputados comunistas apoyaron la ley, que fue votada mientras los representantes de la oposición conservadora abandonaban la sesión alegando que la nueva normativa es anticonstitucional.
Un portavoz del Gobierno, que lidera el socialista Andreas Papandreu, declaró que los miembros de la familia real podrán volver a usar pasaporte griego si reconocen la Constitución aprobada en 1974, que abolió la monarquía. El 70% de los ciudadanos griegos votaron entonces a favor del régimen republicano. Además , Constantino y su familia tendrían que declarar su respeto al actual sistema gubernamental de democracia presidencial; deberían renunciar a toda demanda sobre su fortuna o título ante el Estado griego y tendrían que inscribirse en el censo municipal de su elección con su nombre, apellidos y profesión.El proyecto aprobado ayer fue presentado a principios de abril por el ministro de Finanzas, Alejandro Papadopoulos, y prevé que los pasaportes de Constantino, de su esposa Ana María y de sus cinco hijos serán declarados "no válidos".
Los bienes muebles e inmuebles de la antigua familia real serán confiscados. El palacio de Tatoi, cerca de Atenas, y los terrenos de Poliendrio; en el centro, serán entregados al Ministerio de Agricultura, mientras que la residencia de verano Mon Repos, en la isla de Corfú, pasará al Ayuntamiento.
"No se puede negar la existencia de Constantino ni retirarle su pasaporte" declaró el almirante retirado Marios Stavridis, quien gestiona los intereses del antiguo monarca, y aseguré que "su Majestad" recurrirá ante los tribunales griegos y, en su caso, ante las instancias europeas para "reivindicar la nacionalidad helé nica". Constantino, de 53 años y hermano de la reina Sofía, reside en Londres desde diciembre de 1967, cuando tuvo que abandonar el poder tras una intentona frustrada de derribar a la junta militar que tomó el poder en abril del mismo año.
El pasado martes, el antiguo monarca aseguró en Londres que tiene intención de "luchar por la nacionalidad por todos los medios legales, tanto a nivel nacional como internacional". "Soy griego", dijo Constantino, "mi mujer es griega, mis hijos son griegos, mi hermana es griega, y eso no puede cambiar la decisión del primer ministro". Para el antiguo monarca, la ley recién aprobada no es sino una cortina de humo, "propia de los regímenes totalitarios" con la que Papandreu pretende distraer la atención de los griegos y ocultar los graves problemas económicos que atraviesa el país.
Constantino afirmó que nunca planteará que se repita el referéndum sobre el régimen gubernamental, pero que si el pueblo lo hace está dispuesto para "acudir al llamamiento del deber".


























































