Reportaje:

Kaspárov: "Sigo siendo el mejor"

Gari Kaspárov, campeón del mundo de la Asociación Profesional (PCA) ha sufrido un duro golpe. A los 30 años, cuando su he gemonía era indiscutible, este ruso visceral ha sido derrotado por su encarnizado enemigo, Anatoli Kárpov. Los trámites de su divorcio, su apoyo activo a Borís Yeltsin y su empeño en promover el ajedrez quedan ahora supeditados al objetivo principal: demostrar que sigue siendo el mejor. Su crisis conyugal -tiene un hijo de un año- obstruyó su mente en Linares: "Intenté concentrarme pero los problemas estaban en mi subconsciente y salían en los peores momentos". Sin embargo, reconoce la proeza de su rival: "Si nos fijamos en las cifras, Kárpov ha logrado el mejor resultado de la historia. Marcó un ritmo muy fuerte y yo no pude soportar la tensión. Pero creo que este fantástico éxito suyo será el último".

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¿Cómo encaja el fracaso alguien que casi siempre triunfa? "Horriblemente en las horas siguientes. Luego se impone el raciocinio: lo anormal hubiera sido ganar el torneo en mis penosas condiciones. He tenido que invertir mucha energía en preparar las partidas el mismo día de su disputa, en lugar de varias semanas antes. Pero debo ser optimista e interpretar este tropezón como una alarma", afirma el ruso.

Al enterarse de que no se enfrentará a Kárpov dentro de dos meses en Amsterdam, como estaba previsto, Kaspárov se enfurece: "Si tiene algún sentido del honor, algo que dudo, Kárpov debe disputar ese torneo con el campeón y el subcampeón [el británico Nigel Short] de la PCA. ¿No dice que ahora es el mejor? Pues que lo demuestre contra los únicos que le hemos derrotado en un duelo a muchas partidas". Kaspárov no se retracta de lo que dijo hace un año: "Quien triunfa en Linares debe ser considerado como el campeón mundial en la modalidad de torneos". Pero recuerda: "Kárpov dijo que mi éxito en Linares era un caso aislado. Ahora yo digo lo mismo sobre el suyo".

El campeón de la PCA asegura que el vídeo sobre una supuesta infracción que cometió ante la húngara Polgar, así como las insinuaciones de amaño previas a las que disputó con Krámnik, su discípulo predilecto, y Beliavski, amigo y analista, influyeron en su rendimiento: "Comprendo que lo del vídeo resulte atractivo; lo que me irritó fue que algunos periodistas me acusaran de tramposo sin haber comprobado que mi infracción fue inconsciente y duró dos décimas de segundo. En cuanto a las murmuraciones de amaño, son repugnantes. Perdí con Krámnik y empaté con Beliavski ¿Es suficiente o se inventarán algo nuevo la próxima vez?".

No tiene ninguna intención de jugar un duelo contra Kárpov, salvo que éste se áfilie a la PCA: "El no ha conseguido ni un solo dólar para los demás. Nosotros acabamos de firmar un contrato con Intel [unos mil millones de pesetas] y tenemos la llave del futuro. Esa es otra razón para que yo siga siendo el número uno. Voy a luchar para demostrarlo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0019, 19 de marzo de 1994.

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