Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los viajeros aún ignoran las sanciones por fumar en el metro

Los usuarios del metropolitano se mostraban ayer preplejos al ser preguntados por este periódico sobre la prohibición de fumar en cualquier lugar del Metro. "Aunque pusieran un millón de pesetas de multa yo no apago el pitillo", aseguraba ayer Fulgencio Arroyo, de 40 años, pegacarteles de una contrata de publicidad del Metro. "Paso entre ocho y diez horas diarias aquí abajo y estaría bueno que no pudiera echarme un cigarrito de cuando en cuando", reclamaba. El nuevo reglamento de viajeros del Metro establece multas de 5.000 a 86.000 pesetas para quien encienda un cigarro.Un día más, los viajeros fumaban ayer a placer en los andenes. A sus espaldas, empleados de la compañía colocaban carteles de un metro de altura con un enorme cigarro tachado por una barra y con una leyenda: prohibido fumar.

Fulgencio, que ha pegado estos días más de un cartel prohibitivo, se encoge de hombros y enciende otro cigarro. "No tenía ni idea de las multas, pero no creo que vayan a pillarme a mí, así que seguiré fumando".

La mayoría de los viajeros desconocen aún la existencia de las multas. No es de extrañar, ni la compañía, ni el Consorcio de Transportes han hecho campana para informar de la cuestión.

"El andén es muy grande, y si la gente quiere fumar yo creo que debe tener un sitio para hacerlo, siempre que luego tire la colilla al cenicero", razona Javier Blázquez, un fumador de 54 años.

Abstinentes escépticos

Los no fumadores están tan encantados como escépticos. "Las multas son un poco excesivas, pero si no lo hicieran así nadie haría caso. Bueno, en realidad, nadie hace caso, no hay más que asomarse a la vía para ver que la gente fuma bastante", ironiza Joaquín Gómez, no fumador y jefe de circulación de la estación de Plaza de Castilla.Los viajeros protabaco y antitabaco coinciden en una cosa: quieren más información. Por el momento, Metro no va a realizar ninguna campaña específica sobre la prohibición y el nuevo reglamento, anunciaba ayer un portavoz de la compañía. Sí se han colocado nuevas pegatinas con el símbolo y la leyenda prohibido fumar en las 510 vitrinas informativas de los vestíbulos y andenes. Además, se han pegado 300 carteles en los que se precisa que la nueva norma rige en toda la red del Metro.

Los trabajadores del Metro se muestran tranquilos ante el nuevo reglamento. Ellos pueden fumar en sus puestos de trabajo, siempre que estén separados de los viajeros (dentro de la taquilla o en la cabina del conductor).

"Estamos en contra de las sanciones si antes no se hace una campaña de concienciación", dice Luis González, representante de CC OO en Metro. Para Valentín Álvarez, representante de UGT, los empleados deben dar ejemplo, pero espera que no se aplique la norma muy tajantemente con los trabajadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de enero de 1994