Septiembre y octubre frenan la mejora del déficit comercial
La ventaja que las devaluaciones de la peseta han concedido al comercio parece estar llegando a su fin. El aumento del 8,3% de las importaciones en octubre, que sigue al 11% que crecieron en septiembre, ha roto la tendencia a la baja o, cuando menos el estancamiento, que éstas habían experimentado desde enero.Este cambio ha frenado, en consecuencia, la sustancial corrección que el déficit comercial había registrado hasta agosto -una reducción del 39% con respecto al mismo periodo de 1992-, gracias al potente aumento de las exportaciones. El impulso importador de septiembre y octubre moderó esta disminución. El déficit acumulado en los diez primeros meses ascendía a 2,078 billones de pesetas, un 33,5% menos que en 1992.
Las razones de este cambio de tendencia no están claras. Los más optimistas, encabezados por el Ministerio de Economía y Hacienda, han querido atribuirlo a la recuperación de la demanda interna, como síntoma de mejora de la actividad económica.
Pero los productos importados no apuntan necesariamente a una recuperación de la demanda doméstica. Además del petróleo -cuya importación aumentó un, 14,5% or la caída de los precios-, el aumento de las importaciones se concentró, al igual que en septiembre, en los alimentos -"cuya demanda es poco yelástica", explicaba un técnico del Ministerio de Comercio-, productos químicos y componentes de automóviles. Entre los tres supusieron el 83% del incremento total, según losdatos más recientes de Comercio.
No se trata, por tanto, de bienes de equipo -cuya importación cayó un 7,8% en octubre-, que serviría para demostrar una recuperación de la inversión y de la actividad económica, ni tampoco de bienes de consumo duraderos. Uno de los motivos que aduce el Ministerio es que el tirón de las exportaciones impulsa a su vez a la importación por la dependencia que tienen los productos de exportación en materias primas y componentes de importación.


























































