El déficit alemán llegará a 13 billones de pesetas en 1994, según el Bundesbank

La economía alemana sigue sin dar señales de una pronta recuperación y los indicadores monetarios desaconsejan una nueva reducción del precio del dinero, aseguró ayer el Bundesbank (banco central alemán) en su informe del mes de setiembre. La situación económica, sin embargo, se ha estabilizado tras la caída ininterrumpida que se inició a mediados del año pasado, añade. Las autoridades monetarias de Francfort piden al Gobierno de Bonn que "consolide" las finanzas del Estado, cuyos déficit en el sector público alcanzarán los 160.000 millones de marcos (13 billones de pesetas) en 1994, el equivalente al 5% del Producto Nacional Bruto (PIB).El jarro de agua fría del Bundesbank, que pone freno a las expectativas de una pronta salida de la crisis, alimentadas por algunos datos recientes como el del crecimiento, en la parte occidental del país, de un 0,5% del PIB durante el segundo trimestre de este año, o la estabilización de la demanda interior y el tímido aumento de los pedidos para exportación, llega tan sólo una semana después de la bajada de los tipos. Según algunos expertos, parece anunciar que no habrá un nuevo descenso del precio del dinero en lo que queda de año. Para el Buba, este tímido crecimiento no constituye un signo "de que la recuperación económica esté ya en marcha".

Según el citado informe, "la persistentemente, fuerte expansión del dinero en circulación (M-3)" y el hecho de que la inflación "esté todavía muy lejos de ser satisfactoria" significan que el Bundesbank deberá ser extremadamente cauto a la hora de considerar una nueva reducción de los tipos. Los últimos datos sitúan la inflación interanual en agosto en un 4,2%, pero el promedio de los últimos tres meses es mucho más esperanzador, ya que se queda en un 2,5%, cercano al óptimo del 2% que preconiza el banco central alemán. El M-3, sin embargo, creció en agosto en un 7,4%, casi un punto por encima de lo previsto.

Los banqueros de Francfort, sin embargo, no lo ven todo negro y apuntan algunos signos positivos de recuperación. El primero de ellos es que "el crecimiento monetario está empezando a calmarse". Las otras señales de optimismo llegan de la antigua Alemania del Este, donde la economía ha salido ya de su punto más bajo y empieza a valerse por sí misma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 16 de septiembre de 1993.

Archivado En:

Te puede interesar

EmagisterBECAS VERANO

Lo más visto en...

Top 50