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TOUR 93

La bendita locura de Oliverio Rincón

Allí estaba Javier Mínguez, el director de Seguros Amaya, con la barba cana de dos días, las manos en los bolsillos y la sonrisilla de cada año. Una vez más, este perro viejo del ciclismo mesetario volverá a casa con una victoria en el zurrón.

Pocos como él sacan tanto de tan poco. El año pasado fue en Pau, con Javier Murguialday, uno de sus buscadores de fortuna. Antes había sido con Laudelino Cubino y Federico Echave. Esta vez, cerquita también de la frontera española, la oportunidad la ha tomado Oliverio Rincón, el colombiano de mirada sosegada. "Bendita locura la de Rincón", manifestó el director deportivo del Seguros Amaya en la meta de Andorra.

La bendita locura de Rincón se inició en el kilómetro 48. Más que una escapada, aquello parecía una majadería: 231 kilómetros de etapa y tres sonados deciden irse a la aventura a falta de ocho puertos para la meta. "Como la carretera era muy estrecha, los comisarios de la ronda no nos dejaron pasar. Sólo pudimos estar con Rincón cuando llevaba siete minutos de ventaja. Menos mal, porque nuestra intención era decirle que dejara de tirar, que lo que estaba haciendo era una locura, que era imposible que aguantara tantos kilómetros sin desfallecer", explicó Mínguez. Se equivocó y lo reconoció: "Ésta ha sido una victoria del propio corredor, no del director".

La filosofía del Amaya

Victoria en el saco, misión cumplida. La filosofía del Amaya no es un secreto para nadie: atentos al corte y a probar, siempre con la ayuda de Dios. "Nos damos por satisfechos con este triunfo de etapa, porque nuestras aspiraciones para la general son mínimas. Sin embargo, ahora que Oliverio se ha situado bien [es 11º a escasos minutos de Delgado], vamos a ver si se recupera en la jornada de descanso y podemos sacar algo más de las dos etapas de montaña que quedan" confesó Mínguez.

El triunfo de Rincón tiene una lectura más alargada de lo que parece. La firma Seguros Amaya no ha aclarado todavía si seguirá o no en el pelotón ciclista. Mínguez necesita, pues, argumentos para encontrar otro sólido patrocinador. No debe costarle.

La rentabilidad del equipo está garantizada con la Vuelta a España. Rincón, por ejemplo, ganó este año la etapa de los Lagos de Covadonga. Lo del Tour son premios añadidos, pero de incalculable valor. "Amaya ha cambiado de patrones y quieren hacer un estudio de viabilidad. Todavía no me han dado una respuesta, pero un triunfo no cambia una decisión. Ya veremos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de julio de 1993