Roca afirma que el futuro de España depende de Cataluña
Miquel Roca, cabeza de lista de Convergència i Unió por Barcelona, lanzó ayer en el Palau Sant Jordi de Barcelona un claro mensaje de compromiso español. Roca aseguró que de Cataluña "dependen la suerte y el futuro de España". En un ambiente de euforia por la previsible victoria de la coalición por primera vez en Cataluña en unas elecciones generales, Roca reafirmó el compromiso histórico del catalanismo de contribuir a la gobernabilidad de España. "A partir de ahora nada se podrá hacer sin nosotros. Se ha acabado la hegemonía socialista, la prepotencia, la arrogancia, el intervencionismo, el centralismo. Ya llegamos los catalanes", gritó. La intervención de Roca reunió a unas 25.000 personas (45.000 según los organizadores), donde los socialistas anteayer sumaron 40.000."Nuestra victoria es una apuesta sincera de colaboración para la gobernabilidad y la estabilidad", afirmó Roca. Y agregó: "Llegaré a Madrid con la mano abierta y con voluntad de colaboración en un futuro más esperanzador". Roca abundó en el sentimiento de "tolerancia, convivencia y respeto" que, dijo, ha caracterizado a Cataluña, para insistir en que de esta experiencia "España necesita una buena dosis".
Críticas al patriotismo
Otra fuerza nacionalista, el Partido Nacionalista Vasco (PNV), cerraba ayer su campana en Bilbao. Xabier Arzalluz, presidente del partido, arengó ayer en clave abertzale. Recordó al PP y al PSOE que el PNV no va a dar "ni un solo paso" para pactar en Madrid mientras mantengan el "patriotismo español" del que han hecho gala durante toda la campaña. "Si son tan patriotas, lo tenemos claro; que gobiernen ellos, nosotros seguiremos en la oposición, trabajando". El presidente del PNV -que ayer reivindicó la cultura social de la izquierda, ante el asombro de muchos dirigentes de su partido- aseguró: "No olvidaré nunca en mis futuras cábalas políticas el discurso de populares y socialistas de no vender España a los nacionalistas" informa Aitor Guenaga.
Arzalluz dedicó, buena parte de su intervención a criticar la "campaña crispada" de Herri Batasuna, a la que acusó de practicar la política del no por sistema.


























































