El PNV propuso una coalición a Herri Batasuna si rompía con ETA

Dirigentes del Partido Nacionalista Vasco (PNV) propusieron a Herri Batasuna (HB) formar un Gobierno de coalición nacionalista cuando desaparezca ETA. Esta iniciativa del partido dirigido por Xabier Arzalluz se planteó durante las 60 horas de conversaciones políticas que ambas formaciones mantuvieron el pasado verano. Herri Batasuna rechazó la propuesta al considerar la autodeterminación y la vinculación con ETA requisitos previos a cualquier negociación.

El PNV, que actualmente gobierna en coalición con los socialistas en el País Vasco, entregó un documento a Herri Batasuna en la última sesión de las negociaciones, el 29 de julio, en el que propone la eventual formación de un Gobierno de amplia base nacionalista, aunque introduciendo una cautela: "El sector no nacionalista de la sociedad vasca deberá ser tenido en cuenta" para "conseguir el mayor grado de respaldo popular". Los peneuvistas aseguraron a HB que no buscan la división del Movimiento de Liberación Nacional Vasco, pero subrayaron que "la construcción de la nación vasca" debe hacerse democráticamente.El PNY garantizó al Ministerio del Interior que las conversaciones tenían como objetivo el abandono de la lucha armada por parte de ETA, y siempre excluyó reivindicaciones como la independencia o la reforma de la Constitución y del Estatuto de Gernika, aunque planteó como objetivo estratégico "romper el marco constitucional, pero sin pistolas", de forma que el País Vasco llegue al año 2000 con similares competencias a las de las comunidades -flamenca y valona- de un país como Bélgica.Según una de las actas elaboradas por los participantes de HB en las reuniones, el PNV propuso una primera fase basada en "el respeto al juego democrático y la renuncia a todo tipo de imposiciones. Habría que construir una nueva coalición de gobierno, una mayoría de gobierno nacionalista en base a un acuerdo entre partidos". "Este proceso podría acabar en un plebiscito", según los negociadores de HB, que consideran necesario para ello el apoyo de un 75% o un 80% de la población vasca.

Xabier Arzalluz afirmó, durante un encuentro con el vicepresidente del Gobierno, Narcís Serra, que el PSOE aporta muy poco en su acuerdo de gobierno con el PNV en el País Vasco, y, en cambio, a los nacionalistas les cuesta hacer tragar una fórmula "tan odiosa como ésa para mucha gente".

El PSOE y el PNV han bajado en intención de voto durante 1992, según un sondeo del Ejecutivo vasco.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del 0006, 06 de diciembre de 1992.