Artificieros de la policía
explosionaron en la pasada noche el portaequipajes de una motocicleta estacionada entre las calles de Meriéndez Pelayo y Doce de Octubre, cerca de una comisaría. La moto, robada el pasado noviembre, fue abandonada por dos jóvenes que se alejaron en un automóvil. Tras la detonación del portaequipajes no se halló en ningún material explosivo.


























































