Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Alvin Toffler advierte sobre las dificultades para reducir el paro

"El actual sistema de generación de riqueza está produciendo un grupo de personas que no pueden acceder a los puestos especializados que se crean, con lo cual se presentarán nuevas dificultades en la lucha contra el paro, lo que puede recrudecer las tensiones sociales de las que han sido un ejemplo lo sucedido en Los Ángeles", dijo ayer en Madrid el filósofo norteamericano Alvin Toffler.

Para Toffler, ya no es suficiente tan solo dinamizar una economía con medidas correctoras para que se consiga una cantidad determinada de puestos de trabajo, como se hacía cíclicamente desde la depresión de los años 30, porque el paro que se nos avecina ,les un paro cualitativo".Durante su intervención en el Congreso Mundial de Dirección de Personal, que se celebra en Madrid, añadió que es necesaria una preparación alta para acceder a los nuevos puestos, con lo cual habrá una capa social a la que cada vez le costará más acceder al nuevo empleo y de "ahí que pueden suceder revueltas y enfrentamientos sociales".

El conocido autor neoyorquino, autor del libro Power shift (Cambio en el Poder), añadió que muchos Gobiernos han roto las medidas de proteccionismo social que se establecían en los modelos de Estado del Bienestar sin buscar otras de recambio. Uno de los mayores. problemas en los próximos años es el divorcio existente entre el sistema educativo y el productivo.

Esta sociedad de masas "dará paso a una en la que cada trabajo será distinto, más especializado y con una serie de características propias". Por ello, "el mundo se dirige hacia una era en la que el trabajador no será intercambiable". En este sentido, anunció que ya en Estados Unidos se están produciendo los "primeros temblores de un terremoto educativo".

El actual sistema educativo masificado ha podido ser eficaz hasta ahora pero "ha engañado a los jóvenes", añadió Toffler, tras recalcar que nos dirigimos hacia una época de incertidumbre dónde seguirá primando la información, se preguntó si actualmente se están utilizando las herramientas adecuadas para medir la competitividad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de junio de 1992