Subida condicional
La Bolsa funciona a impulsos ante la acumulación de datos y resultados contradictorios, tanto internos como externos. Esta vez se jugaba a toro pasado y no ha sido dificil hacer subir las cotizaciones tras un nuevo máximo histórico en el mercado norteamericano. El problema estaba en cómo iba a resultar la apertura de aquella bolsa, y esas dudas suavizaron mucho el avance del mercado español, que pasó de ganar casi tres puntos a un avance de algo menos de dos a la espera del arranque de Wall Street. Lo único consistente de estas jornadas está en el volumen negociado -ayer más de 20.000 millones de pesetas-, a pesar de que se concentra en muy pocos valores y de un corte excesivamente clásico.Esta nueva subida consolida al índice madrileño por encima del 264%, un nivel a medio camino entre las zonas de resistencia y el objetivo teórico marcado para este complicado tramo alcista. Entre los argumentos internos que avalan la hipótesis de una subida de la Bolsa está el descenso experimentado por la rentabilidad de los activos públicos en la subasta de ayer, un dato casi anecdótico por lo esperado pero que señala con claridad la tendencia a medio plazo de los tipos de interés. El índice ganó al cierre 2,34 puntos en una tibia confirmación de sus posibilidades.


























































