El jugador renuncia a la selección yugoslava
Robert Prosinecki comunicó personalmente hace dos semanas a la Federación Yugoslava su renuncia a jugar en el futuro con la selección. Prosinecki, según fuentes madridistas, argumentó "razones morales" para explicar su decisión a los dirigentes federativos. El jugador está especialmente afectado por el conflicto que se está desarrollando en Yugoslavia. Su padre es de origen croata y su madre es serbia, por lo que la guerra civil le afecta sentimentalmente de forma muy profunda. Prosinecki, a diferencia de otros jugadores, no había pensado en un principio renunciar, pero el recrudecimiento de las hostilidades le han llevado a adoptar esta postura, que se replantearía en el caso de que finalizase el conflicto.
Otros jugadores ya renunciaron con anterioridad a la selección de Yugoslavia, como, por ejemplo el croata Boban, del Milan, o, en baloncesto, Drazen Petrovic, también croata, actitud que presumiblemente se convertirá en generalizada.


























































