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El enfrentamiento entre los accionistas dificulta el logro de un acuerdo de La Seda con Akzo

Los enfrentamientos vividos esta semana entre los dos sectores que conforman el accionariado de La Seda de Barcelona ponen en tela de juicio la posibilidad de que la multinacional Akzo llegue a un acuerdo pactado para asumir una parte sustancial de las deudas de la firma española. La aparente derrota de Jacinto Soler Padró frente a Lorenzo Gascón, al impedir éste último que el primero ejerza sus derechos políticos sobre el paquete del 57,5% adquirido a Akzo, podría esconder un triunfo de Soler Padró si fueran ciertas las acusaciones de que, en realidad, es un "testaferro" de Akzo.

Numerosos observadores consideran increíble que Soler Padró haya cometido dos ingenuidades profesionales consecutivas que le han impedido acceder a las juntas de accionistas celebradas por La Seda el jueves y viernes pasados. Le hubiera bastado presentar el depósito de su paquete de acciones en un banco cinco días antes de la junta para poder entrar en ella como titular de la mayoría de La Seda. Sin embargo, Soler Padró olvidó este detalle a pesar de que el asesor jurídico de La Caixa, Sebastiá Sastre, se lo había comentado en tono de broma en. una de las reuniones sostenidas por Padró y el grupo de bancos acreedores. "Eso ya lo tengo pactado", le respondió el abogado mercantilista.Los errores de Padró se han traducido en tumultuosos altercados a la entrada de las juntas; la constitución de un consejo de administración interino formado por directivos de La Seda con el respaldo del 5% del capital; la presentación de una querella criminal contra Akzo por el Bank of America y la banca acreedora española, con la excepción de Banesto.

Entretanto, La Seda se ha quedado sin líneas de financiación. La ruptura de Soler Padró con la banca acreedora,, reforzada por los incidentes en las juntas de accionistas, ha situado a la companía española en una situación de interinidad, con un consejo de administración formado con la condición previa de dimitir en el momento en que se aclare jurídicamente quién es el socio mayoritario. Esta provisionalidad la sitúan algunos en dos o tres semanas aunque el letrado Rafel Jiménez de Parga, representante de la banca acreedora, considera que se alargará por lo menos hasta bien entrado septiembre.

En cualquiera de los casos, parece dificil que este consejo pueda poner en marcha un plan de viabilidad para reflotar la compañía. Un plan solicitado incluso por CC OO y UGT en una empresa que tiene 2.500 trabajadores y que ha perdido 4.500 millones en 18 meses.

El papel de la banca

Con este panorama, la financiación de La Seda ha quedado en manos de la banca. Si la banca acreedora reclama a la propia Seda las cantidades que se le adeudan, la suspensión de pagos parece dificil de evitar. Si insiste en su aparente intención de hacer responsable de esta deuda directamente a Akzo, tiene la posibilidad de tardar mucho tiempo en cobrar."Pagarán el doble" asegura Jimenez de Parga, quien confía en que el eco internacional que pueda tener la presentación de la querella haga recapacitar a Alezo, que ya en 1985 fue multada por la CE por intentar apartar del mercado a una firma inglesa. El letrado no. negó que sus representados están estudiando qué posibilidades hay de forzar a Akzo al acuerdo presionando sobre otros intereses de la multinacional en España, donde ostenta el 100% de Procolor, Akzo Coating, Industrias Bruguer, Herdu, Talens, Synthese, Organon España, Organon Teknika, Sheffaro Española e Intervet y Microquímica de Navarra.

El interrogante que se plantea es si la banca acreedora está dispuesta a perdonar a La Seda en la confianza de que Akzo pagará y, en consecuencia, decidida a firmar con Gascón -o quien sea el futuro presidente de la compañía- la refinanciación de la deuda que no es imputable a Akzo y la apertura de una línea de descuento comercial que dé liquidez a La Seda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de agosto de 1991

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