Simeón II, safisfecho del viaje de "prospección" de su hermana a Bulgaria
El rey Simeón II de Bulgaria se mostró ayer, en su residencia de Madrid, satisfecho con el reciente viaje que realizó a su país su hermana María, "a título particular", con el objetivo de establecer una prospección acerca de los sentimientos del pueblo búlgaro hacía el monarca que apenas reinó unos años y lleva 42 en el exilio (abogado, hombre de negocios y casado con una española).
Durante nueve días, la princesa María, casada y residente en Estados Unidos, viajó a Sofía y Plovdiv, con el consentimiento de las autoridades búlgaras, como "mi mensajera y mis ojos" (en palabras de Simeón II), elegida para tal menester por su condición de persona que públicamente ha aceptado permanecer al margen de la política, y como tal llegó con un visado turístico expedido por la Embajada búlgara en Washington. En un vídeo de su viaje, mostrado a un grupo de periodistas, se pudo comprobar el caluroso recibimiento tributado a la princesa
por 4.500 personas en el Palacio de la Cultura de Sofía el pasado día 6. El afecto tuvo un cariz más político al día siguiente en Plovdiv -segunda ciudad del país-, donde más de una pancarta de salutación reclamaba la vuelta del rey.
Entretanto, Simeón II recibe mensajeros, "incluido recientemente un alto responsable comunista".


























































