Falta de estímulos

Aunque lo parezca, los grandes inversores no están dormidos. Esperan su oportunidad. A falta de estímulos, el dinero se limita a tantear, contrarrestando a duras penas las realizaciones.El mercado de valores atraviesa una fase de atonía y los especialistas se dedican recordar fórmulas de inversión que, en su día, animaron los mercados financieros. El dinero reposa y aguarda datos favorables que permitan, de nuevo, iniciar la espiral alcista.
Ayer, la Bolsa de Madrid, estimulada por nuevos movimientos en torno a las eléctricas -Icopostal llevó a cabo una aplicación sobre cerca de cinco millones de títulos de Unión Fenosa, el 2,5% del capital- recuperó más de un punto. La buena evolución del mercado neoyorquino tras la publicación del indicador de precios al por mayor en EE UU ayudó al ligero repunte, encabezado por las constructoras y las compañías de alimentación.
La repetición de tipos en la subasta de Letras del Banco de España, un dato esperado, no influyó en la sesión. La publicación, hoy viernes, del IPC del mes de marzo puede significar el fin de la atonía que se prolonga desde hace más de una semana. El mercado está deseoso de reaccionar, pero espera el punto de apoyo apropiado. La bolsa ha descontado un dato negativo y piensa en el siguiente movimiento.


























































