GENTE

Antonio Borrero, 'Chamaquito'

Triunfa en Barcelona, en la plaza de los éxitos de su padre

La historia taurina de Barcelona no se concibe sin el nombre de Chamaco. Antonio Borrero, Chamaco, a sus 55 años y más de 20 retirado de la primera plaza de Cataluña, volvió el pasado miércoles a su escenario favorito para presentar como torero a su hijo, Chamaquito, que triunfó y cortó una oreja. Para tal acontecimiento, la empresa Balañá, propietaria del coso, se ha sacado de la manga la primera Feria de Barcelona, anunciada con cartelería de Mariscal.

Chamaco, padre, el "adolescente, torpe y moreno, genialoide, que excitaba la ternura", en palabras de Néstor Luján, triunfaba una tarde sí y otra también. No acababa un festejo sin que el otrora avispado empresario Balañá, el viejo, le anunciara para el siguiente festejo. Su hijo parece correr la misma suerte. Tras su actuación en el coso barcelonés el pasado miércoles figura también en los carteles del próximo miércoles y del domingo 29.

"Chamaco, la bomba", tal y como le ha bautizado ya el periódico francés Libération, es a sus 17 años un joven que plantó sus estudios en Inglaterra y retornó a su acomodado hogar para exponer su intención de ser un torero espectáculo. Y tiene muy claro que el toreo bueno es el que hace que la gente se levante de sus asientos. Sin haber visto torear jamás a su padre, expone con sinceridad cuanto lleva dentro; con él, la polémica estará servida. Incluso para hacer el paseíllo es, de la terna, el último en aparecer en el ruedo."Tal y como hacía el padre", decía la afición catalana tras su presentación en la Monumental.

Chamaco, padre, sintió una gran emoción al llegar con su hijo Tono a la Monumental."Mi hijo es un torero de gran valor, y a pesar de mi interés, al principio, poniéndole las cosas dificiles para desmoralizarle, su casta es grande y ahí está".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de julio de 1990.