Viento del Oeste
Las bolsas españolas parecen inclinarse con mayor facilidad ante los influjos que llegan de Nueva York y, así, en esta última jornada, hicieron caso omiso del recorte que sufrió Tokio y decidieron ponderar el pequeño avance de Wall Street, eso sí, a la medida de las posibilidades actuales del mercado. Al margen de las influencias externas hay que considerar la particular situación de estas bolsas, sobre la que los analistas no consiguen ponerse de total acuerdo. Si el análisis fundamental es un tanto negativo, los charts sólo coinciden en que la configuración del canal bajista lleva a una zona de soporte situada en torno al 264% para, a partir de ahí, dividirse en sus pronósticos. Los más prudentes insisten en que habrá que esperar a la reacción del índice en el supuesto de que llegue a esa zona, mientras que los optimistas recomiendan ir comprando todavía.A juzgar por los volúmenes negociados en el mercado, los inversores se inclinan por la prudencia, sobre todo mientras les sigan pagando bien por su dinero en otros mercados. Sumando todos estos comportamientos se llega a una bolsa en la que no hay tendencias definidas a corto plazo y hay que esperar reacciones para poder actuar.
La apertura discretamente alcista de Wall Street animó algo más a las bolsas españolas, lo que sirvió para que el volumen negociado se acercara un poco a la media de los últimos días, puesto que hasta ese momento se había registrado un descenso notable en el curso de operaciones, tanto en los corros como en el mercado continuo.


























































