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FÚTBOL / PRIMERA DIVISIÓN

Núñez: "El compromisario confía en nuestra gestión"

Josep Lluís Núñez, el presidente del Barcelona, realizó en la madrugada de ayer, minutos después de finalizar (1.30 horas) la asamblea de compromisarios, una valoración "muy favorable del acto". "Se ha visto", afirmó, "que el socio sigue confiando en nuestra gestión". Núñez llegó a decir: "Los abucheos que ha habido no me dicen nada"."El balance debe ser muy positivo", dijo, "porque, si yo ahora salgo a la calle y les digo a los catalanes si están dispuestos a pagar el aumento de cuotas, dirán que no. Por contra, la asamblea se ha pronunciado a favor". "Y les digo más", añadió; "reto a cualquier político a que mañana haga una encuesta y diga a sus votantes si están de acuerdo en aceptar un aumento de los impuestos. Estoy seguro de que la perdería".

"Creo que el socio no se ha dado cuenta de lo que votaba", agregó al referirse a la votación secreta. "No creo que se vuelva a hacer con este sistema", prosiguió; "tener al socio durante dos horas votando cuando, realmente, una votación se puede resolver en cinco minutos son ganas de perjudicar el trabajo de la asamblea, ya que puede ocurrir que la gente se canse y se vaya, tal como quería la oposición, para quedarse sola y ganar la votación. Esta estrategia la han realizado con un claro objetivo: perjudicar los resultados".

Preguntado por si, a tenor del resultado de la votación (386 síes y 353 noes), entendía que la asamblea se había mostrado dividida, respondió: "El Gobierno está gobernando sin tener la mayoría". Núñez aseguró que, pese a las críticas recibidas, el entrenador, Johan Cruyff, "no ha salido tocado de la asamblea, sino al contrario".

"El 93% de los socios pidió que el técnico holandés fuera renovado y yo me he limitado a obedecer la petición. Por primera vez, no he tomado una decisión, que, por otra parte, sí defendía", matizó; "mejor dicho, si yo en las elecciones no hubiese presentado a Cruyff como entrenador del Barcelona, es posible que los socios hubieran votado a la candidatura de Sixte Cambra".

Núñez dijo que jamás se sintió incómodo durante la asamblea: "¡Cómo voy a pasarlo mal! Tengo suficiente experiencia empresarial como para estar pendiente de la votación. Ni la he seguido. Yo venía preparado para todo". Al ser requerido por la solicitud de un numeroso grupo de compromisarios de que, al igual que el entrenador, debía dimitir de su cargo de presidente, respondió: "La dimisión se la piden diariamente al presidente del Gobierno, al de la Generalitat.... Siempre es la oposición la que no está contenta".

"¡Calla, pesado!"

Previamente, en la asamblea, Núñez había atravesado serios problemas, aunque no los reconoció después. "Hay dos alternativas", argumentó ante los socios; "pasar a la votación o que yo pueda responder a las críticas que se han vertido sobre mí. Lo democrático es que yo pueda defenderme". En ese momento fue interrumpido por los constantes abucheos de la mayoría de los compromisarios. "Sería un error", continuó, "que ustedes piensen que van a votar a favor o en contra del presidente". Ante el grito de "¡calla, pesado!", Núñez inició un discurso repetitivo que, por primera vez en sus 11 años de mandato, fue censurado mayoritariamente por los asistentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de febrero de 1990