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El PSOE nombrará el día 16 a Luis Solana director general de RTVE, antes de modificar el estatuto

ANABEL DÍEZ El Consejo de Ministros nombrará de nuevo el próximo 16 de febrero a Luis Solana Madariaga director general de RTVE, a pesar de que las negociaciones para modificar el Estatuto de RTVE continúan paralizadas. Esta circunstancia no ha sido óbice para que ayer mismo representantes de los grupos parlamentarios, incluido el socialista, intercambiaran deseos sobre la composición del Consejo de Administración de RTVE. Los socialistas pretenden nombrar a siete consejeros y dejar tres a propuesta del PP, uno para Convergència i Unió y otro para Izquierda Unida.

El Gobierno quiere acabar con la situación de interinidad en el Ente Público RTVE y nombrar al director general, así como a los consejeros y, tras ello, comenzar las conversaciones para modificar el estatuto de RTVE. A esta negociación es a la que en principio se cierra el Partido Popular a resultas del agrio debate del pasado jueves con el vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, cuya intervención exasperó a los populares, que dieron por interrumpida cualquier posibilidad de diálogo con los socialistas.Como es habitual en la dinámica parlamentaria, los enfados parecen dosificarse y si bien los populares no quieren hablar de momento del estatuto de RTVE o de otras iniciativas legislativas, lo cierto es que ayer mismo mantuvieron conversaciones para la composición del consejo de administración de RTVE. Los socialistas llevaron como propuesta cerrada el nombramiento de Luis Solana como director general, facultad reservada al Ejecutivo, y la propuesta de siete consejeros avalados por el PSOE, tres para el PP, uno para Convergència i Unió y un último para Izquierda Unida.

Los populares rechazaron ayer esta primera propuesta al considerar que dada la actual composición de la Cámara los socialistas debían nombrar a seis y sólo así ellos aceptarían quedarse únicamente con tres. Actualmente el PP tiene cuatro y el PSOE siete. Si el PSOE no pierde uno, los populares mantenían ayer que ellos defenderían sus cuatro puestos.

A última hora de ayer las posiciones se mantenían cerradas y hubo numerosas conversaciones de pasillos entre representantes de distintos grupos.

Aun así, no parece que vaya a haber demasiadas dificultades para que antes de fin de mes haya director general y un consejo de administración renovado, para comenzar a partir de ahí las largas discusiones que concluirán en un nuevo estatuto que incluya la elección del director general por el Parlamento y no por el Gobierno.

Sedar y no excitar

Solana fue nombrado para el cargo el 13 de enero de 1989. Una de sus primeras decisiones fue suspender la lectura del resumen de prensa que RNE ofrecía cada mañana, por entender que se difundían noticias no contrastadas.

En febrero de 1989 en una entrevista a este diario hacía el siguiente vaticinio: "Vamos a ser el equipo del triunfo en RTVE" y anunciaba el más firme respeto al pluralismo informativo. Ese mismo mes destituía a Miguel Ángel Gozalo, director del programa Derecho a discrepar, "por haber transgredido las normas de respeto a la intimidad", en un espacio en el que salieron a relucir aspectos de la vida del ex ministro Miguel Boyer e Isabel Preysler. Su filosofía de RTVE es que debía "sedar y no excitar". Fiel a su idea, suspendió las retransmisiones de boxeo y la emisión del filme Operación Ogro.

Si en las pasadas elecciones europeas decidió suspender los debates entre los líderes, en los comicios generales del pasado octubre las críticas de la oposición al tratamiento informativo se dispararon hasta el punto de que el PP amenazó con no concurrir si RTVE mantenía su parcialidad. Los telediarios de la campaña dedicaron un 23% de sus noticias a destacar la buena marcha del país. Gobierno y PSOE acapararon el minutaje.

Tampoco hubo debates. La noche del 29-O contrató con una empresa no constituidad el sondeo electoral más caro de la jornada (70 millones de pesetas). No lo emitió por considerarlo no fiable.

Paralelamente, a lo largo de esta gestión de sedar y no excitar, los televidentes han ignorado que Ricardo García Damborenea envió una contundente carta contra el secretario general del PSOE, Felipe González, o las reacciones adversas a la candidatura de Carmen Romero. La última decisión de Solana que ha provocado controversia ha sido no emitir en directo el debate en el Congreso sobre el caso Juan Guerra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de febrero de 1990

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