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Villar quiere que el próximo presidente de los árbitros tenga dedicación exclusiva y cobre un sueldo

La batalla por la presidencia de los árbitros se inició antes de que José Plaza anunciara hace días su dimisión para el próximo 6 de mayo. Ya han surgido los primeros candidatos a sustituirle, y, con ellos, sus etiquetas. Pedro Sánchez Sanz es la imagen del continuismo, a Victoriano Sánchez Arminio se le presenta como la alternativa oficialista e lldefonso Urízar Azpitarte supone la disponibilidad económica. José Donato Pes Pérez y Jacinto de Sosa son la oposición minoritaria. Angel María Villar, el presidente de la federación, ya ha advertido que el cargo exigirá dedicación exclusiva, y, por tanto, será remunerado.

Dos de estos cinco posibles candidatos han reconocido su interés en ocupar el puesto que dejará Plaza el 6 de mayo: Pedro Sánchez Sanz y Victoriano Sánchez Arminio. Ildefonso Urízar Azpitarte, todavía en activo, se mantiene en la duda. José Donato Pés Pérez y Jacinto de Sosa Martín reconocen que su oposición prácticamente les descarta de la lucha por la presidencia de los árbitros.Sánchez Sanz, de 54 años de edad, alto cargo profesional como analista informático de uno de los seis grandes Bancos españoles y presidente de la Asociación Madrileña de Árbitros, parte como favorito al ser el representante del poder arbitral establecido. Tiene el apoyo de Plaza y su junta directiva y, con él, se supone que la influencia de la mayoría del pleno arbitral, cuyos componentes han de elegir al nuevo presidente. El pleno arbitral está dominado por los colegiados de la Primera División y la Segunda, que acaban de decantarse por Plaza.

Sánchez Sanz, que, corno árbitro no llegó a alcanzar la categoría nacional después de 17 años de actividad, rebate su etiqueta de continuista al asegurar que su colegio, el de Madrid, se ha destacado "por romper moldes en el mundo del arbitraje". Señala además: "Aunque fui colaborador de Plaza, tengo mis diferencias con él, pero no las proclamo". Se le colocó, por otro lado, el cartel familiar de sobrino de Plaza que cae por su propio peso: "Una hermana de mi padre estuvo casada con un hermano de Plaza que murió en 1970". "Me parece del género tonto", comenta, "el decir que Vicente Acevedo, mano derecha de Plaza, le estuviese haciendo la cama para continuar conmigo".

El hombre de la federación

La federación y su presidente, Villar, resuelve bastantes de los problemas de Victoriano Sánchez Arminio, ex colegiado internacional hasta la pasada temporada, en la que se retiró por cumplir la edad reglamentaria de 47 años, para tener acceso a la presidencia de los árbitros. Villar fue tajante en su postura: "El próximo presidente de los árbitros debe tener dedicación exclusiva y, por lo tanto, el cargo debe ser remunerado". Sánchez Arminio es un hombre de confianza de la federación desde que su junta directiva le nombró su representante en la comisión de designaciones. "Sería el hombre ideal para Villar", comentaron actuales dirigentes de los árbitros. Por eso se trata, además, de un hombre a vender en cualquier candidatura. Urízar Azpitarte ya le ha tirado los tejos para que figure en la suya.

Villar, de todos modos, ya adelantó: "La federación no tiene candidato alguno para sustituir a Plaza". El actual presidente de los árbitros también ha insistido en que no apoyará a ningún candidato, aunque siempre estará dispuesto a colaborar por el arbitraje si se lo piden. El peso y la influencia de la persona y el nombre de Plaza, a pesar de ello, planeará sobre las próximas elecciones. Algunos árbitros han señalado que "Plaza puede reinar después de muerto porque ha dejado en el comité su estela y un carisma especial".

Las posibilidades de Urízar

Urízar Azpitarte, que, al finalizar la próxima temporada, cumplirá los 47 años para jubilarse, es el candidatos con mayores disponibilidades económicas propias y tiene ya montada su candidatura. En ella se puede aglutinar parte de la actual oposición a Plaza, incluidos hombres como Pes Pérez y De Sosa Martín, quienes han adelantado que no van a aspirar a la presidencia de los árbitros. De Sosa incluso ha declarado que no se integrará en ninguna candidatura.

El colegiado vizcaíno también ofreció el pasado año un puesto en su directiva, si ganase las elecciones, a Pedro Sánchez Sanz. Éste rechazó su oferta al decir que ya fue directivo con Plaza, con el que presidió una comisión de importancia, la relativa a los ascensos y descensos, y que, además, podría tener otras aspiraciones.

Los candidatos que pretenden sustituir a Plaza no cuentan aún con programas electorales ni han adelantado posibles líneas de trabajo. "Tengo ideas e inquietudes", indicó Sánchez Arminio, cuyo objetivo principal es trabajar por el arbitraje. Sólo falta que la lucha electoral se ponga en marcha para que los posibles candidatos a la presidencia de los árbitros lancen sus consignas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de enero de 1990

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