John Pritchard, director de orquesta
El pasado día 5 murió en Londres, en donde había nacido hace 68 años, el director sir John Pritchard, uno de esos maestros que gozan de mayor prestigio real que de amplia popularidad mundial. Formado con su padre, violinista profesional, estudió también la viola, la composición, el plano y la dirección en Italia, lo que quizá decidió el amor hacia la ópera que desde joven sintió el músico desaparecido.Mozart, Rossini, Donizzetti, Verdi y Strauss le fueron familiares, tanto en sus años de titular en el Festival de Glyndburne (1968-1977) como desde la dirección de las óperas de Bruselas o Colonia. Pritchard repuso obras tan importantes como Wozzeck, de Berg; Capriccio, de Strauss, o Los troyanos, de Berlioz, y protagonizó los estrenos mundiales de Gloriana, de Britten; El rey Priamo, de Tippett, y la Segunda sinfonía de Walton, así como las presentaciones en Inglaterra de Elegía para jóvenes amantes, de Henze, o La visita de la vieja dama, de Einem. Desde el comienzo de su carrera, en los años cincuenta, fue invitado por, los más importantes coliseos operísticos -Viena, Metropolitan de Nueva York, San Francisco, Salzburgo, Colonia, Berlín-, y en 1982 fue designado director permanente de la Orquesta Sinfónica de la BBC.


























































