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Las obras de la plaza de Castilla se aplazarán para no colapsar los tres accesos del norte

El Ayuntamiento de Madrid retrasará hasta abril las obras del paso subterráneo de la plaza de Castilla para evitar que coincidan las restricciones de tráfico de la carretera de Burgos con las de Barcelona y La Coruña. Además de los trabajos de construcción del túnel de la plaza de Cristo Rey, las próximas semanas comienzan las obras de la avenida de América, esquina a Cartagena, para realizar otro paso subterráneo. El Ayuntamiento es partidario de postergar la tercera obra, que habría colapsado todos los accesos del norte de Madrid, y estudia un plan para reordenar el tráfico de salida en las carreteras de La Coruña y Barcelona.

Las obras de infraestructura a punto de ser iniciadas en Madrid provocarán, según los técnicos consultados, mayores problemas de tráfico que los que produjo en su día la remodelación de la glorieta de Atocha. Si bien los técnicos opinan que las obras son independientes entre sí, reconocen que su efecto influirá gravemente en el tráfico general de la ciudad. "Creo, de todas formas, que el ciudadano entendería aún menos la realización de una obra tras otra", aseguró uno de los funcionarios consultados.Las restricciones de tráfico en la plaza de Cristo Rey se incrementarán en los próximos días, con las que originen la pérdida de otros dos carriles de salida de la avenida del Arco de la Victoria y de otros dos carriles de salida en la avenida de América, a la altura de su confluencia con Cartagena.

Las obras del paso del Arco de la Victoria, que pasará bajo la avenida de los Reyes Católicos, Com,enzarán la próxima semana, según informó Enrique Villoria, concejal responsable de obras. La solución para paliar la reducción del número cle carriles parece que consistirá en la eliminación de la parte de la isleta que rodea el rrionumento del Arco de la Victor' a, en el sentido de entrada a la ciudad. El espacio así ganado se usaría así como segundo carril de salida desde la Moncloa. Una solución parcial si se tiene en cuenta que por este punto de la cludad pasan 127.000 vehículos en un día laborable.

La realización de estas obras se hará de forma paralela al estrecharmento de las aceras de la avenida de los Reyes Católicos, con el fin de dar más espacio a los coches que provengan o se dirijan a Cristo Rey, plaza por la que pasa una media diaria de .109.000 vehículos.

Dentro de dos semanas comenzarán también las obras del paso subterráneo de la avenida de América, esquina a Cartagena, en sentido Madrid-Barcelona. En general, los técnicos opinan que las obras en este punto no afectarán en una gran medida al tráfico de salida. Claro que para ello indican que previamente será necesario cambiar el emplazamiento de la parada de autobuses existente en la zona, comerse una parte de las aceras y utilizar temporalmente parte de la vía de servicio que se abre pasada la calle de Cartagena. Sólo así podrán ser desviados sin problernas los 50.000 vehículos diarios que pasan por este punto.

Plan de tráfico

La situación se complicará cuando comiencen las obras del paso subterráneo de la plaza de Castilla. En teoría, éstas podrían comenzar el próximo mes de enero, pues Prima Inmobiliaria, participada por el grupo Kuwait Investment Office (KIO), pedirá posiblernente en diciembre la licencia de construcción de las torres de la plaza de Castilla, lo que lleva aparejada la construcción a sus expensas del subterráneo. José Luis Garro, tercer teniente de alcalde y responsable de temas urbanísticos, tiene previsto convocar una reunión del área de Circulación para que antes de que empiecen las obras exista un plan alternativo de tráfico.Villoria aseguró que las obras deben retrasarse hasta finales del próximo mes de marzo, con el fin de que la incidencia de éstas en la circulación de los 147.000 vehículos diarios que atraviesan la plaza se produzca hacia principios de verano. Hasta entonces se trabajaría en desmontar el monumento central y desviar las tuberías de servicios.

Ello no impedirá, según los técnicos, que hacia mayo o junio los trabajos se solapen con el resto de las obras en realización. El hecho de que este solapamiento se produzca cerca del verano supondría cierto alivio, pero no evitará graves problemas de circulación, pues puntos como Cristo Rey sufren en verano una intensidad similar a la del invierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de noviembre de 1989

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