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Espelosín denuncia la venta del frontón Beti Jai por 1.058 millones, el triple del valor inicial

El antiguo frontón Beti Jai, construido en 1893 y situado en la calle del Marqués de Riscal 7, fue vendido a un grupo francés el pasado mes de septiembre en subasta pública en 1.058 millones de pesetas, el triple de su precio de salida -323,7 millones-, según ha declarado el concejal socialista Jesús Espelosín, antiguo responsable municipal de Urbanismo. Espelosín considera que "este caso es un ejemplo claro de las tensiones que se están produciendo para dar a los equipamientos deportivos otro carácter urbanístico"."Nadie paga 1.058 millones por un frontón", dijo Espelosín "aunque esté en la calle del Marqués de Riscal, a no ser que tenga datos que le permitan pensar en una revalorización de lo que está comprando".

La venta del frontón, dotado de una cancha de 11 metros de ancho y 67 de largo y con una altura de tres pisos en los que se repartían palcos, salones y oficinas, se produjo, según los datos del concejal socialista, el pasado día 8 de septiembre, aunque la operación no haya trascendido hasta ahora. "La venta se hizo por pública subasta en un juzgado en el curso de un procedimiento por incapacidad del propietario".

En el juzgado donde se realizó la subasta no quisieron facilitar ninguna información. Tampoco quiso hablar el procurador que llevó el caso en nombre de los propietarios. El auto judicial autorizando la venta pública se produjo el 24 de febrero de 1988 y al mes siguiente fueron nombrados dos arquitectos tasadores que, tras estudiar el inmueble, utilizado desde 1924 como garaje, lo valoraron en 323.793.408 pesetas.

La sorpresa se produjo a la hora de la subasta. "Según los datos que tengo, allí se reunieron los principales representantes de diversas empresas inmobiliarias como Afisa, Ceisa del grupo Banesto, Sanchez Ferrero (concesionario de BMW), y un grupo francés que fue finalmente el que obtuvo la propiedad en 1.058 millones de pesetas, uno más que su más directo competidor".

"Ese inmueble está calificado en el Plan General como equipamiento deportivo y la edificación catalogada en el nivel uno de protección, es decir protección integral. Resulta dificilísimo pensar que se puede rentabilizar una inversión tan fuerte a no ser que existan expectativas de recalificación", dijo.

"Mi preocupación radica en que esta venta se produce coincidiendo con el intento felizmente parado de recalificar el estadio Santiago Bernabéu y con el propósito aún en estudio de aumentar la edificabilidad permitida en los parques deportivos de Madrid", afirmó el concejal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de octubre de 1989