Núñez asegura no haber perdido la fe en Cruyff

Ganar la Recopa se ha convertido en la única alternativa del Barcelona para salvar la temporada. Mientras exista esta posibilidad, directivos, jugadores y entrenador evitan realizar cualquier análisis tras la espectacular eliminación de la Copa por parte del Atlético de Madrid. Los últimos resultados negativos han originado, sin embargo, el primer enfrentamiento entre el presidente, Josep Lluís Núñez, y el técnico, Johan Cruyff Éste se entrevistó ayer con Núñez, quien le matizó las declaraciones realizadas sobre Romerito. Núñez aseguró no haber perdido la confianza en Cruyff Los jugadores, por su parte, prefieren no entrar a analizar el sistema táctico empleado por el holandés, sobre todo después de que éste se comprometiera a no echarles las culpas de las derrotas.Núñez calificó el martes la contratación de Romerito de "operación de escaso riesgo". "Me gustan que estas cosas sucedan", matizó, "para ver si se ha equivocado el entrenador y tener más fuerza moral para tomar otras decisiones". Cruyff quería conocer la razón de que Núñez realizara estas manifestaciones, cuyo alcance no fue calculado ni siquiera por el presidente, que exigió la cinta a Televisión Española: "Para saber exactamente lo que he dicho". La reunión se celebró ayer. Núñez argumenta que no quiso "herir ni dar un toque de atención al entrenador" y que no revisará el resultado de la temporada hasta el final del ejercicio.

En unas declaraciones realizadas a Efe, Núñez, que vuelve a utilizar la vía tradicional para dar a conocer su opinión, afirmó que su deseo es que "Cruyff no se equivoque nunca y, en el caso de Romerito, lo importante es saber atribuir las responsabilidades a cada cual..., y una buena relación se establece aceptando la posibilidad mutua de equivocarse". El presidente insistió en que el fichaje del jugador paraguayo es "poco importante, porque es una contratación para compensar la baja de Bakero sin variar el actual sistema de juego". Núñez negó haber perdido la confianza en Cruyff: "Ni mucho menos; un técnico como él tiene que ser reconocido en su justa medida".

"Hay que aprender a no dramatizar las derrotas", prosiguió Núñez, "y un equipo como el azulgrana no puede derrumbar se, sino que tiene que acabar el campeonato con dignidad y, sobre todo, satisfaciendo a su afición".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 13 de abril de 1989.

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