Sabor demasiado local

En el capítulo de ayer, Alf se aburría en el hogar de su terrícola familia e ideó convertir el convencional y limitado jardín de los Tanner en un lugar más excitante e imprevisible. Se le ocurrió a Alf reconstruir el escenario de La isla de Gilligan y rememorar las aventuras de aquel grupo de turistas de la popular serie norteamericana de los sesenta que se convertían, a causa de una inesperada tormenta, en nuevos robinsones a la fuerza. Descartando que Alf haya podido ver la serie en su planeta, en cualquier caso, lo que hizo es rendirle su homenaje particular a un programa que forma ya parte de la cultura popular norteamericana. Muchas otras series de EE UU están operando este tipo de autorreferencia televisiva, con continuas alusiones y citas más o menos eruditas a hitos de la tradición televisiva.Sin ir más lejos, dos recientes episodios de Luz de luna rememoraban dos series de culto que no suelen faltar en las citas anuales del Museum of Broadcasting de Los Ángeles: The Honeymooners y Father knows best.

¿Pero, hasta qué punto el telespectador español, o el de cualquier otro país, puede ser cómplice de un guiño que presupone un saber televisivo que no tiene o que no se ha incrustado con el mismo impacto en su experiencia cotidiana? Es difícil -y es sólo un ejemplo de los múltiples que se podrían citar- que el público de nuestras latitudes reconociera hace poco, en un episodio de Luz de luna, el remake de una sitcom de los cincuenta, The Honeymooners, que se ha convertido en una de las series más mentadas en las tres últimas décadas. David se transformaba en este episodio en Ralph Kranden, el nada ejemplar taxista de Brooklyn que cuando su mujer, Alice, desaprobaba alguna de sus geniales ideas, aparte de amenazarla con un cinturón, solía zanjar la cuestión con una velada amenaza: "To the moon, Alice" (A la luna, Alice").

El Kranden recordado por Moonlighting se quedó en un guiño demasiado privado. Y lo mismo podría decirse de un juego de palabras del episodio que se emitió este pasado jueves, referido a la serie de los años cincuenta Father knows best.

La isla de Gilligan pasó por nuestra pantalla hace unos años, pero no hay noticia de que su impacto trascendiera de alguna notable forma. Sin embargo, la cita de La isla de Gilligan en Alf fue mucho menos erudita y menos pedante, punto que no se le agradece demasiado a Luz de luna.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de abril de 1989.