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El médico de la federación española denuncia que Eufemiano Fuentes recetó drogas a dos gimnastas

El médico de la Federación Española de Gimnasia, Luis González Lago, desmintió las acusaciones de la especialista de rítmica Arancha Villar sobre el uso de diuréticos en el equipo nacional y denunció que ella ha sido la única en tomarlos, recetados bajo secreto por el también médico, muy relacionado con deportistas, Eufemiano Fuentes. Villar fue excluida de la selección para Seúl por exceso de peso. González Lago afirmó que el producto tomado por la gimnasta para bajar peso fue Seguril, prohibido por el Comité Olímpico Internacional (COI), junto a un compuesto de potasio para compensar y enmascarar su pérdida. A otra gimnasta, Raquel Prat, que acompañó a Villar, le dio miedo y se lo contó a su entrenadora.

Según Luis Gronzález Lago, Arancha Villar, ante sus problemas de peso, trató de solucionarlos sin conocimiento de la federación. En la gimnasia rítmica es esencial guardar una línea Óptima para competir con garantías.El médico de la federación conoció que Arancha Villar había ido a consultar a Eufemiano Fuentes -ilocalizable ayer- por otra gimnasta, Raquel Prat, de Pamplona, que la acompañó al tener los mismos problemas y se asustó por si le podía pasar algo. Prat se lo contó a su entrenadora, y el marido de ésta, médico, tomó conciencia de la importancia del asunto, por lo que entonces se supo en la federap

ción. Quien se dirigió al doctor Fuentes fue el padre de Arancha Villar, que trabaja en la empresa Kelme de Alicante.

Posteriormente, durante la Gimnasiada de Barcelona, incluso la misma. Arancha Villar llegó a confesar al médico de la federación lo que había tomado y que le prometía dejarlo. Antes se lo negó, pese a sufrir unas lipotimias durante los entrenamientos, tras volver del tratamiento de un mes con cinco kilos menos. González Lago ya sospechó entonces que eran causadas por diuréticos.

Eufemiano Fuentes, pareja de la atleta Cristina Pérez, ha declarado públicamente que él utiliza, con los atletas todo producto "permitido" que les ayude en su preparación. El Seguril, uno de los diuréticos más fuertes, está aconsejado fundamentalmente en casos de insuficiencia cardiaca. Tiene furosemida, sustancia prohibida por el COI, pues ninguna razón médica puede justificar en deporte -ni en los de categorías con límites, como la halterofilia o la lucha- una pérdida rápida de peso.

González Lago reconoció que cuando llegó a la federación, hace seis meses, las gimnastas tomaban diuréticos, pero que actualmente no lo hacen y tiene analíticas que lo demuestran fehacientemente. Dice que son totalmente mentira las acusaciones de Arancha Villar en ese sentido y las achaca a una rabieta por ser apartada del equipo nacional. Emilia Boneva ha dicho que la volvería a dejar fuera porque con más de cuatro kilos de lo normal no podía estar jamás.

Nota de las gimnastas

La gimnasia rítmica ya saltó a la luz en los prolegómenos de los pasados Juegos de Los Ángeles por la anorexia que supuestamente sufrió Marta Bobo, la mejor gimnasta de entonces, junto a Marta Cantón.Tres de las componentes del equipo nacional que se entrenan en Santander para Seúl, María Martín, Maisa Lloret y Ana Bautista, también han querido desmentir las acusaciones de su ex compañera en una nota: "Qué lástima, ex compañera Arancha", dicen, "que la única lección que has aprendido de nuestra disciplina dentro del equipo nacional y de este deporte por el que estamos ahora luchando a diario sea la del rencor y la mala fe".

"Nosotras, sin embargo, gozamos de la tranquilidad y la confianza que nos merecen la labor técnica de nuestra seleccionadora, Emilia Boneva, y el control constartte de nuestro médico, Luis González Lago, dentro y fuera del gimnasio sobre todas y por igual. De diuréticos, lo sentimos mucho, pero hace tiempo no sabemos nada".

"Parece también necesario puntualizar que el peso que tenías en el último control sobre pasaba el exigido no por un kilo, sino por 4,600, razón esta suficiente para que Emilia Boneva tomará la decisión que debía, y podía, de prescindir de una gimnasta por la que estuvo entrenando, horas extras durante el pasado año; una gimnasta que quiso acudir a médicos particulares por decisión propia para adelgazar; una gimnasta que en repetidas ocasiones faltaba a clases y a entrenamientos con excusas de dolores imaginarios y negándose a acudir a la enfermería del colegio".

"Por otra parte, ojalá nuestra presidenta tuviese el tiempo necesario para presenciar nuestros entrenamientos más a menudo, pero ésa no es ni su función ni su obligación. Ahora nuestra única preocupación es nuestra propia superación, y nuestra meta, Seúl".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de agosto de 1988

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