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Jackson intenta frenar en la convención el giro derechista de Dukakis

La convención del Partido Demócrata de Estados Unidos comienza hoy en Atlanta, en el Estado de Georgia, con la nube amenazadora de que el disgusto con que el líder negro Jesse Jackson recibió la elección del conservador Lloyd Bentsen como aspirante a la vicepresidencia en la candidatura ole Michael Dukakis pueda abrir divisiones. Horas antes de la apertura de la gran fiesta política, Jackson mantenía abierta la batalla para frenar la "derechización" a la que, a su juicio, conduce Dukakis con la designación de Bentsen en su ticket electoral.

El reverendo negro, el político con mayor carisma en Estados Unidos, ha exigido la inclusión del ala progresista liberal demócrata en la campaña presidencial y un puesto preeminente para él e la toma de decisiones. Tal reivindicación, que rechaza definirla como una concesión -"quiero lo que se nos debe"-, supone convertir al líder de los deirechos humanos en virtual copresidente. Jackson basa su demanda en el hecho de que tiene detrás siete millones de votos y en la certeza de que sin la fidelidad de sus votantes, los negros, poco podrá hacer Dukakis en noviembre para derrotar a George Bush. Éste será designado oficialmente candidato oficial republicano a la presidencia en la convención que su partido celebrará el próximo mes en Nueva Orleans.Los responsables de las campañas de Dukakis y Jackson se reunieron ayer para tratar de resolver las diferencias e intentar presentar un frente unido ante los 5.373 delegados que tomarán parte en la reunión de Atlanta.

Dukakis cree que serán los noderados, la clase media, los trabajadores industriales -tradicionalmente demócratas, pero que se pasaron a Reagan en 1980 y 1984- quienes decidirán la elección de noviembre, de ahí que haya pensado en un multimillonario tejano, de ideología conservadora, como compañero en su lucha por la presidencia.

A la gran fiesta de Atlanta, cuyo montaje realizado por dos empresarios de Hollywood ha costado 24 millones de dólares (unos 2.880 millones de pesetas), asiste entre los invitados extranjeros el ex presidente del Gobierno español Adolfo Suárez.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de julio de 1988

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