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Cuerpos extraños y su efecto mortal

El esófago deglute comida y, a veces, cuchillas de afeitar, agujas, botones, pitos y dentaduras postizas

Mónica Santamaría se tragó una espina de pescado en Burgos. Le perforó el esófago y murió en Madrid. Tenía 17 años. No es la primera vez que ocurre. Cada vez que las madres sirven pescado a sus niños tienen cuidado de excluir las espinas para evitar sustos mayores. Lo mismo ocurre con los pedazos de comida mal masticados. La actriz María Luisa Sala murió al atragantarse. Estos accidentes no siempre tienen consecuencias mortales como los casos mencionados pero siempre provocan sustos aparatosos. ¿Qué hacer cuando ocurren?.

Los objetos que se ingieren accidental o deliberadamente pueden quedar clavados en el esófago, ocasionando un problema de gran importancia a causa de las complicaciones que pueden sobrevenir.Por otra parte, los alimentos masticados de forma insuficiente pueden quedar atrapados en la laringe, la tráquea o los bronquios, adonde pueden llegar por una aspiración súbita, produciendo una dificultad respiratoria que puede llevar incluso a la muerte. por asfixia en unos minutos. En la mayoría de los casos se trata de accidentes por imprudencia. En otros la causa es fortuita, al tragar la dentadura protésica mientras se duerme, espinas, huesos de pollo ocultos en el bolo alimenticio etcétera.

Aspirar o tragar

En el esófago (tubo muscular que conduce los alimentos ingeridos al estómago) se han en contrado detenidos, según los especialistas, los más diversos cuerpos: cuchillas de afeitar, huesos de pollo, agujas, monedas, botones, pitos y especial mente dentaduras postizas.

Según diversos estudios, el 80% de los casos de cuerpos ex traños aspirados o tragados ocurren en niños menores de 15 años, sobre todo, los muy pequeños, que pueden deglutir toda suerte de objetos, que pueden quedar anclados a lo largo del esófago.

En los adultos, la mayoría de los cuerpos extraños son grandes bolos de alimentos o huesos, alojados en el esófago, como consecuencia de una deglución demasiado acelerada o de dentaduras que alteran las sensaciones normales de la boca. El 90% de los cuerpos extraños se detiene a nivel de las estrecheces normales del esófago, en especial en el tercio superior del mismo. Al llegar un cuerpo extraño al esófago, sobre todo si tiene una superficie irregular, puede traumatizar las paredes del mismo y producir una inflamación de la capa interior de este conducto digestivo.

Después se forman abscesos en la pared esofágica que terminan por perforar el tubo. La ruptura del mismo provoca la infiltración purulenta de los tejidos laxos adyacentes.

Pase a los bronquios

El mediastino puede infectarse, extender la infección por la sangre y matar al paciente. Los síntomas que se originan en estos trastornos dependen del tamaño del cuerpo extraño y del lugar donde se fija. Si el objeto es grande y se detiene en la encrucijada de las vías aéreas y digestivas se produce un cuadro aparatoso, con tos y ahogo.

Si el cuerpo pasa a los bronquios y no se advierte su presencia, puede originarse una infección pulmonar grave y progresiva. Si se atasca en el esófago se sufre dolor a lo largo de esae órgano, dificultad al tragar y vómitos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de mayo de 1988