La fuerza de los sentimientos
Basillo Martín Patino rodó, en 1985, Los paraísos perdidos, el relato de una mujer exiliada que vuelve a su querida Castilla y allí desata sus recuerdos entre parientes, amigos de la infancia sentimientos que casi creía per didos, a la vez que toma conciencia de la actualidad social y política de España.Historia, pues, que, por la trillada médula de sus planteamientos, podía hacer temer un dejá vu corriente y moliente, un llorón relato al uso de lo mucho que he mos padecido estas últimas décadas y del tiempo perdido en beneficio de nada y de nadie. Pero Martín Patino ha sido siempre un cineasta singular y Los paraísos perdidos salta por encima de la valla del sentimentalismo con vencional y se ofrece como un bellísimo monólogo interior que desdramatiza la acción y la desgrana imagen a imagen, paisaje a paisaje, en un tono a la vez tierno y crítico, pero en todo momento sujeto a una reflexión histórica seria y a unos sentimientos sinceros. A redondear la fascinación de Los paraísos perdidos contribuyen sus actores, desde la protagonista absoluta, Charo López hasta las apariciones de Landa Rabal o Narros, con mención muy especial del siempre admirable Juan Diego.
Los paraísos perdidos se emite hoy a las 22.30 por TVE-1.


























































