EL TOUR

El optimismo de Delgado

Los favoritos disputarán hoy una contra reloj con escasos precedentes, la subida al mítico Mont Ventoux, de 36,5 kilómetros de recorrido, de los cuales 21 serán de durísima ascensión. La organización prevé la asistencia de cerca de 300.000 espectadores y un ingreso aproximado de 100 millones de pesetas, puesto que subir a la montaña costará casi 2.000 pesetas por automóvil. Los corredores pudieron comprobar la dureza de esta ascensión en la jornada de descanso. Uno de ellos fue Pedro Delgado: "Mi mal día ha sido hoy [por ayer], porque nunca se me había hecho tan larga una montaría". Delgado anunció que no tenía miedo psicológico a vestirse de amarillo, en contra de lo que había declarado el norteamericano Hamspten o del temor fundado que había demostrado el irlandés Roche. "Es más, me gustaría tenerlo cuanto antes", añadió el español.Delgado tomará la salida a las 15.14. Tres minutos antes habrá salido el escocés Millar, que será su referencia visual. Tres minutos después lo hará Roche. Delgado subió ayer al Mont Ventoux acompañado de José Luis Laguía y custodiado por un automóvil del PDM. Laguía, en un momento dado, se bajó de la bicicleta. "Hoy me retiro del entrenamiento porque, si no, mañana no subo", dijo, sorprendido por la extrema dureza de la ascensión. Delgado sí llegó hasta el final, pero reconoció que, a pesar de tratarse de un entrenamiento, le había resultado muy duro, más incluso que cuando subió esta misma cumbre en la disputa de una París-Niza. "No sé lo que sucederá en esta contra reloj, pero creo que entre los favoritos no habrá excesivas diferencias", matizó.

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Delgado decidirá esta mañana, cuando vuelva a hacer el recorrido en coche, si utilizará una dos bicicletas y si se arriesgará a cambiar de máquina en cuanto el trazado pase de ser llano a adquírir cierta pendiente. Delgado no parece partidario de ello, porque en la operación se pierden cerca de 15 segundos y considera que los 15 primeros kilómetros, llanos, han de servir para conservar energías y no para tratar de arañar tiempo. De la misma opínión es el irlandés Roche, quien, de todas formas, habló de que tomará su decisión a última hora. El colombiano Herrera parece que hará todo el recorrido con la misma bicicleta.

Delgado dio todo un recital de optimismo. "¿Sueña con el amarillo?", le preguntaron. "No. Y, además, nunca se sueña en color", contestó. Delgado dijo que se mostraba más maduro como profesional, admitió que su poder de recuperación es el mejor de su carrera y, ante la alusión a su mal día, contestó: "Hoy [ayer] ha sido mi mal día". Delgado enjuició a sus rivales y manifestó que sentía más temor por quienes estaban detrás de él en la general, refiriéndose a Herrera y Harnspten, que por los que tenía por delante. Dijo de Roche que era una incógnita, anunció que Bernard perderá tiempo y predijo que Mottet andaría mejor en los Alpes de lo que lo ha hecho en los Pirineos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 18 de julio de 1987.

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