Ir al contenido
_
_
_
_

Irán exige la entrega del cónsul francés en Teherán

Francia e Irán entraron ayer en una fase de máxima tensión en su guerra de las embajadas, poco después de que el fiscal del régimen islámico acusara al cónsul francés en Teherán, Jean-Paul Torri, de "espionaje, asistencia a contrarrevolucionarios fugados y participación en una red de tráfico de estupefacientes, antigüedades y divisas" y exigiera la entrega del diplomático para que éste declare, según anunció Radio Teherán.

La actitud se interpreta como un gesto simétrico (destinado quizás a un canje) al del magistrado galo que quiere interrogar a Wahid Gordji, traductor de la Embajada de Irán en París, recluido desde principios de este mes en la misión diplomática y supuestamente implicado en la cadena de bombas que estallaron el año pasado en la capital francesa.El Ministerio francés de Exteriores reaccionó al anuncio asegurando que Teherán pretende crear "artificialmente un contrapeso al caso de Gordji".

El presidente François Mitterrand dijo ayer, en su alocución con motivo de la fiesta nacional del país, que Francia "no cederá a las amenazas, a las presiones o al chantaje".

Radio Teherán, captada en París, anunció también la detención de gran número de personas relacionadas con una red de delincuentes en la que está supuestamente implicado el diplomático francés.

Mitterrand y el primer ministro Jacques Chirac mantienen la misma posición de firmeza respecto a la guerra de las embajadas, un conflicto en el que Irán ha intentado repetidas veces aprovechar las contradicciones de la llamada cohabitación entre el jefe del Estado (socialista) y el del Gobierno (conservador).

Por otra parte, el representante diplomático de Irán en Ginebra ha acusado a Francia de "robar y fotocopiar documentos ultraconfidenciales", en referencia al registro aduanero practicado el sábado al diplomático iraní Moshen Aminzadeh.

Página 3

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_