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Los gitanos denuncian su situación de subdesarrollo y olvido en la clausura del congreso de Lérida

Los asistentes al Primer Congreso Mundial de Asociaciones del Pueblo Gitano, clausurado ayer en Lérida por el eurodiputado Juan de Dios Ramírez Heredia firmaron un manifiesto en el que se sefiala que "la dinámica histórica de persecución y de intolerancia hacia nuestra realidad nos ha conducido a una dramática situación de marginación, subdesarrollo y olvido. Ello contribuye a configurar nuestro panorama actual en unos niveles, todavía inaceptables, de necesidad y desigualdad en materia de vivienda, educación, trabajo, salud, justicia, convivencia, participación social y juventud".Los gitanos, que durante tres días han debatido en los Campos Elíseos de Lérida los problemas que afectan al colectivo, conside!an que "este conjunto de desajustes y desniveles no se corrige con la velocidad deseada".

"Es necesario impulsar políticas de atención integral a nuestra situación que se articulen en un marco de coordinación interinstitucional de todas las administraciones implicadas" concluye el manifiesto, en el que, además, se exige el reconocimento de la condición de pueblo y de la autonomía cultural de los gitanos.El eurodiputado socialista y presidente de la Unión Romaní, Juan de Dios Ramírez Heredia, hizo una evocación del pasado de angustia y de discriminación del pueblo gitano e invitó a los congresistas "a batallar para darles a nuestros hijos un futuro mejor, unas formas de vida más justas y un orgullo legítimo de ser gitanos".Al margen de las conclusiones, los asistentes al congreso criticaron duramente al grupo organizador, la Asociación Cultural Gitana de Lérida, a la que acusaron de exagerar las cifras de participación y de no saber estar a la altura de las circunstancias. De los 10.000 gitanos que debían asistir al encuentro, sólo unos 1.000 acudieron finalmente a la cita.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de mayo de 1987