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Un asesinato y un suicidio, causas de la muerte de dos hombres en la habitación de un hotel

Antonio Ramírez Guanche, de 54 años, disparó en la sien contra su compañero de habitación Antonio Sánchez Bravo, de 41 años, mientras dormía en el hotel Meliá Princesa, y se suicidó posteriormente. Ambos vivían en Maspalomas (Gran Canaria) y tenían negocios de hostelería. La víctima estaba separada, tenía dos hijos -de 10 y 4 años- y convivía actualmente con una mujer alemana, según relató ayer su madre. Los dos hombres llegaron a Madrid el día 6 y pensaban viajar a Múnich "por un asunto de negocios".

Los hechos se produjeron en las primeras horas de la madrugada del pasado martes y los cadáveres de los dos hombres fueron encontrados desnudos por un empleado del hotel la tarde del miércoles. Ambos tenían disparos en la sien y estaban tumbados boca arriba. Ramírez Guanche tenía una pistola Smith & Wenson en la mano.Desde que llegaron a Madrid, el pasado día 6, los dos hombres salían siempre juntos y parecía que les unía una fuerte amistad. La policía desconoce el móvil del suceso, aunque podría tratarse de un asunto pasional. Según figura en sus pasaportes, ambos viajaban con frecuencia a Estados Unidos y en ese país compraron la pistola.

Teresa, de 60 años, la madre de Sánchez Bravo, estuvo con su hijo el pasado sábado en el hotel Meliá. Juntos realizaron algunas compras en unos grandes almacenes. Teresa explicó que su hijo había viajado con un amigo desde las Palmas y que ambos tenían que haber salido el pasado lunes en dirección a Múnich. "Cuando estuve en el hotel no llegué a ver, al amigo, pero mi hijo estaba muy tranquilo. Parecía contento como siempre". La madre de la víctima vive en Madrid y se enteró de la muerte de su hijo al escuchar un noticiario en la radio. Los padres de Sánchez Bravo están divorciados. El padre cobra 26.000 pesetas de pensión y trabajó como albañil.

Sánchez Bravo es propietario de tres restaurantes en las Palmas y mantenía un tren de vida muy alto. Actualmente convivía con una mujer alemana, con la que tenía una hija de 4 años. Antes de su relación con esta mujer estuvo casado con una canaria, con la que tiene otro hijo de 10 años, según fuentes familiares.

Por otra parte, Ramírez Guanche era copropietario, con socios americanos, de la hacienda del Alamo, un complejo turístico, situado en San Bartomolé de Tirajana, al sur de Gran Canaria, según informó Carmelo Martín. Hasta los 20 años trabajó como recepcionista en un hotel de Las Palmas. Abandonó la isla para eludir el servicio militar y se fue a vivir a Venezuela, de donde regresó hace unos años con mucho dinero.

"Nadie escuchó nada"

Al parecer, una limpiadora del hotel penetró en el cuarto el pasado martes, pero salió de la habitación al comprobar que había gente acostada. En la habitación estaba colgado el letrero de no molestar. El empleado del hotel Meliá Princesa que descubrió los cadáveres aseguró ayer que antes de abrir la habitación llamaron repetidas veces por teléfono. "Al entrar tuve que encender la luz y vi a dos hombres tumbados en la cama. Me extrañó que no se movieran lo más mínimo y llamé a la policía".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de mayo de 1987

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  • La víctima estaba separada, tenía dos hijos y vivía con una mujer alemana