Se agudizan las tensiones con vistas al congreso de CC OO
La decisión de Marcelino Camacho de abandonar la secretaría general de Comisiones Obreras ha abierto una batalla por la sucesión y el control del sindicato entre las distintas familias de esta organización. Los congresos previos de las uniones y federaciones recogen ya estas tensiones. La federación de la Administración pública y el País Valenciano son hasta ahora los ámbitos en los que la polémica ha estallado.
Un informe elaborado por miembros del consejo provincial de la federación de la Administración pública de Madrid, remitido al secretariado confederal, acusa a los órganos de dirección de esta organización -actualmente en manos de los denominados gerardistas- de haber cometido fraude para evitar que delegados de la tendencia carrillista puedan llegar al congreso que comenzó ayer en Barcelona.El documento subraya que en la elección de los delegados no se han seguido las normas estatutarias. No se han hecho públicos los criterios para su designación y se desconocen los datos de cotización. En algunos casos no se han elegido los delegados, y en otros la elección se ha realizado sin haberse celebrado las asambleas preceptivas.
La acusación más grave es la que se refiere al sindicato de Madrid, controlado por los carrillistas. El informe explica que este sindicato -con un peso del 22% en toda la federación- ha sido excluido del congreso. Los firmantes del documento califican de "pucherazo" el proceso y utilizan la expresión regímenes dictatoriales al referirse a los métodos de esta federación.
Caza de brujas
También se ha desatado una fuerte polémica entre los dirigentes de la Unión Comarcal de L'Horta de Comisiones Obreras (CC OO) y la ejecutiva del sindicato en el País Valenciano, informa Adolf Beltran. Antonio Infante, militante del Partido Comunista de los Pueblos de España y dirigente de la organización que agrupa a los afiliados de Valencia y su comarca, ha acusado a la comisión ejecutiva confederal, que encabeza Antonio Montalbán, militante del Partido Comunista de España, de "persecución y caza de brujas" por la suspensión de los órganos directivos comarcales y la convocatoria de una nueva conferencia de L'Horta.El pasado sábado, en una tormentosa reunión del Consejo Confederal del País Valenciano, el máximo órgano del sindicato aprobó una propuesta de la comisión ejecutiva por la que, en aplicación de las resoluciones de la comisión estatal de garantías, se suspenden los órganos directivos de la Unión Comarcal de L'Horta, que agrupa a una tercera parte de los militantes valencianos de CC OO, se convoca una conferencia comarcal para elegir de nuevo estos órganos y se crea una comisión para llevar a la práctica estos acuerdos.
Las resoluciones de la comisión de garantías, adoptadas en mayo de 1986 durante la fase previa al congreso de CC OO del País Valenciano, anulan la elección de los órganos de L'Horta por no haberse ajustado su elección a la normativa aprobada con carácter general por el sindicato. El hecho de que sólo pudieran participar en la elección de representantes los sindicatos que disponen de organización comarcal en L'Horta, dejando fuera a los afiliados de esta zona integrados en sindicatos de rama, fue uno de los motivos alegados entonces por la comisión.


























































