Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
BALONCESTO

Los clubes de Primera B siguen en huelga indefinida

La huelga indefinida de los 24 clubes de la Primera B de baloncesto sigue en pie, a la vista de la ausencia de negociaciones entre las partes para llegar a un arreglo. Tras reunirese los clubes en la noche del miércoles y acordar seguir con la huelga, la federación se limitó ayer a contestar con un telegrama: "Reiteramos acuerdo última asamblea 3 ascensos. El Pleno es incompetente para modificar esta decisión. Entendemos insuficientes las razones que aducen para convocatoria de huelga. Los árbitros acudirán a los partidos de acuerdo con el programa".Los clubes pretendían convocar un pleno federativo para mantener la necesidad de los tres ascensos, compromiso al que llegó la Asamblea. Los clubes de Primera División ratificaron de forma rotunda hace unos días su decisión de mantener la vía de los dos descensos, por lo que la contradicción continúa.

Todo parecía indicar que tras la celebración de la Copa del Rey en Tenerife, el presidente de la federación, Pedro Sust, se reuniría con los representantes de los clubes de Primera B. Los motivos de tal reunión eran varios. Uno, para informarles acerca de las conversaciones mantenidas con los dirigentes de la Asociación de Clubes, así como la posible solución al conflicto planteado con el dictamen emitido por el jurista Rodrigo Berkowitz con carácter vinculante, el pasado 4 de diciembre, al señalar que debían ser dos los equipos que descenderían de Primera.

La reunión estaba fijada para el pasado miércoles. Sin embargo, Pedro Sust no acudió a la comisión negociadora, sin dar ningún tipo de explicación. Alberto Vivancos, gerente del Cajamadrid y miembro de la comisión, no ve que el conflicto planteado tenga fácil solución, salvo con la convocatoria del Pleno. "Es triste para nosotros", dijo, "enterarnos de los acuerdos de la reunión de la Asociación de Clubes, en Tenerife, por los medios de comunicación".

La situación actual puede llegar a ser gravosa económicamente para determinados clubes dados los desembolsos que tuvieron que hacer para atender la competición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de diciembre de 1986