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Un millar de jóvenes compitieron por una plaza de presentadora de TVE

Cerca de un millar de jóvenes pasaron ayer por las instalaciones de RTVE en Pozuelo (Madrid), atendiendo a una convocatoria del programa El domingo es nuestro, que buscaba presentadoras para un espacio juvenil de TVE. Todas las previsiones se vieron desbordadas y el dueño de un quiosco cercano afirmó que había agotado casi todas sus existencias. En ocasiones los nervios se desataron y hubo quien afirmó que se estaba ante la prueba palpable de que el ministro de Economía, Carlos Solchaga, mentía cuando rebajaba las cifras del paro. Tras una preselección de 15 o 20 candidatas, se elegirá a la afortunada.

"Nombre..., edad.... estatura. .., color de pelo..., teléfono...." "Mire", contesta una joven de 20 años, pelo castaño y ojos claros, "yo soy de Jaén y, si me dijeran ahora lo que fuera, me ahorraría esta noche el hotel". Se responde a la joven que no es posible, que tienen que pasar todas las candidatas antes. Ella reflexiona un momento y no parece tener muchas esperanzas de ser seleccionada: "Bueno, entonces dejo el teléfono de Jaén por si acaso".El productor y un redactor del programa El domingo es nuestro, que TVE-2 empezará a emitir a partir del 5 de octubre, van tomando nota de las candidatas. "Me he fijado", dice una de ellas a las compañeras que esperan en la cola; "uno viejo te toma el nombre y los datos y otro apunta en dos columnas; en una pone físico y en la otra 'expresión'; está toda la lista llena de equis; el que se fija es el otro, el joven".

El porche de las instalaciones de RTVE en Pozuelo está a rebosar. En general, se trata de jóvenes muy arregladas y ligeramente pintadas. Un mínimo anuncio en este periódico ha provocado un verdadero desfile desde primeras horas de la mañana. A las doce, en el despacho del programa donde se realiza la selección, están entrevistando a la candidata número 120. Abajo, en recepción, las jóvenes guardan cola y en el registro se ha superado el número 600.

Francisco García Novell, responsable de programas como el informativo juvenil Nosotros y La semana, con larga experiencia en televisión, es el director del espacio El domingo es nuestro. "Hasta ahora habíamos hecho este tipo de convocatorias más restringidas", señala, "con carteles sólo en las facultades de Ciencias de la Información y Bellas Artes, pero hemos querido dar esta vez una oportunidad a todas las interesadas y lo publicamos en el periódico".

Novell necesita dos presentadoras: "No sólo quiero que sean anunciadoras, sino que lo que van a hacer es participar en la elaboración de los temas. Quiero alguien que se incorpore al equipo, que prepare los textos y que haga propuestas de actividades". Luego, Novell declara que una de las presentadoras ya está elegida. Se trata de la actriz Nuria Gallardo, que tiene ya experiencia en televisión.

"Feliz Navidad" en coreano

Las jóvenes que se agolpan abajo atienden, a cada rato, las llamadas para subir a realizar las entrevistas. Suben en grupos de 12 y esperan otra cola ante el despacho del programa. Luego pasan, de dos en dos, y se encuentran a una docena de personas revoloteando en cuatro o cinco mesas. Desde una de ellas, según se entra a la izquierda, les piden que se sienten y comienzan la rápida entrevista: "Nombre..., edad..., estatura..., color de pelo..., teléfono..." "Yo a ti te conozco", dice una candidata morena de aspecto asiático al productor; "tú me llevaste a la tele a decir 'feliz Navidad' en coreano".

"Tengo 19 años y vivo yo solita", dice una joven en el umbral del despacho; "quiero trabajar y ganar dinero. El mío es un fin puramente materialista". "Yo creo que podría ser divertido", dice otra, también de 19 años; "siempre me ha gustado hacer las cosas del teatro en el colegio".

"Estudio periodismo y es una forma de meterme en esto", añade otra candidata. "Me parece que esto depende más de la personalidad que del atractivo físico. Me gusta mucho, por ejemplo, Ángeles Caso; es mucho mejor que Pastora Vega, que va simplemente de niña bonita", dice otra estudiante de periodismo.

"Las dos siguientes", dice una voz desde dentro del despacho. Las candidatas entran decididas, derechas, arreglándose ligeramente la blusa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de agosto de 1986