Coe, Koch y Schmid, estrellas de los campeonatos

El británico Sebastian Coe escribió ayer la página que le faltaba en su impresionante historial. Nunca había sido campeón de Europa. El título lo ganó, además, frente a su compatriota Steve Cram. Coe, a sus 30 años, ha cambiado de táctica. Corre detrás y se dedica a recoger cadáveres en la recta final porque es capaz de hacer los últimos 200 metros en 25 segundos. Fue una gran jornada en los Europeos, en la que la alemana oriental Marita Koch y el alemán occidental Harald Schmid ganaron sus quintas medallas de oro y la británica Fatima bread estableció el récord mundial de jabalina en 77,44 metros. La actuación española volvió a ser muy mala, aunque Alonso Valero fue sexto en 400 metros vallas y Antonio Sánchez correrá hoy la final de 400 lisos.

La final de 800 metros reunió a tres británicos. No hubo táctica posible en sus rivales para impedir que coparan el podio. Coe y Cram se situaron en la cola del pelotón para no sufrir desgaste y McKean, su compatriota, delante porque es el de menos velocidad final. El paso por la primera vuelta, 51.98 segundos, no fue lo suficientemente rápido corno para alarmar a Coe y Cram. Esperaron a los 300 metros para asomarse a la cabeza y en la curva desencadenar el ataque.Todo se decidió en la recta o, menos aún, en los últimos 70 metros, cuando los, tres, en línea, ocupaban el ancho de la pista. Coe había esperado porque la carrera no había sido lo bastante rápida como para quemar su velocidad. En el cambio de ritmo, Coe fue el que alcanzó la mayor frecuencia, mientras Cram sólo lograba aumentar centímetros su longitud de zancada. McKean mantenía una velocidad constante. El que salió perjudicado fue Cram, el hombre que ha logrado esta temporada la mejor marca mundial, 1.43.22 minutos, porque nadie Fijó el elevado ritmo de carrera que sólo él es capaz de mantener hasta, el último metro. Coe se tiene que reservar ya para el final para ir recogiendo los cadáveres de aquéllos que intentan vencerle.

Cram terminó tan disgustado con su derrota. que se refugió en los vestuarios nada más acabar la carrera, con las manos; sucesivamente en la cabeza, las caderas, y mientras, Coe daba la vuelta al estadio y 10cKean le esperaba para felicitarle. Cram sólo tuvo palabras para manifestar su disgusto: "¿Es que puedo decir algo más?". Coe le ignoró en sus comentarios: "McKean ha sido el rival más duro que he tenido en la carrera".

Otras estrellas de los campeonatos fueron ayer la alemana oriental Marita Koch y el alemán occidental Harald Schmid, que sumaron sus quintas medallas de oro en unos Europeos. Ambos, que cuentan 29 años, ganaron sus respectivas pruebas en Praga 78 y Atenas 82, además del relevo de 4 X 100, ella, y el de 4 X 400, él. En Stuttgart 86 tampoco fallaron en sus pruebas individuales. Vencieron con facilidad porque sus rivales fueron ellos mismos. Koch realizó la quinta mejor marca mundial de todos los tiempos, 48.22 segundos, y de las seis primeras ya tiene cinco. Schmid no pudo hacer una gran marca por el frío y la lluvia de esos momentos. Ambos pertenecen a la historia de los grandes mitos del atletismo.

Decepciones

En la actuación española de ayer hubo bastantes más decepciones de las esperadas. Abel Antón, José Albentosa, Antonio Corgos, Natividad Vizcaíno, Cristina Pérez y Montserrat Pujol se sumaron al grupo de atletas que han sido eliminados a las primeras de cambioalgo que precisamente se quería, evitar cuando se formó el equipo más amplio para unos Europeos.

La jornada sólo la salvaron algo José Alonso, con su sexto puesto en 400 metros vallas, que mejora. su décimo de los Europeos hace ocho años; Carlos Sala, al clasificarse por mejores tiempos para las semifinales de 110 vallas, y Antonio Sánchez, que, con su tercer puesto en su semifinal, pasó a la final de 400 de hoy.

Corgos falló por primera vez en su vida en la clasificación de una final importante. Su aparente irregularidad no es tal en la alta competición porque lleva ya dos finales olímpicas, una mundial y otra europea. Ayer le dio miedo resentirse de la lesión que le ha mantenido inactivo parte de la temporada después de que saltara 8,08 metros a primeros de año. Había hecho un nulo; luego, 7,67 metros, tres centímetros menos de la marca con que se pasó a la final, y el tercer intento no lo realizó. El atleta justificó así su actuación: "Sentí que me iba a lesionar porque tenía molestias en el pubis. No iba a adelantar nada rompiéndome por que luego no podría estar en la final".

En la clasificación de jabalina también quedó eliminada Natividad Vizcaíno. Mientras Fatima Whitbread hacía récord mundial, ella se quedaba casi a mitad de camino, 47,76 metros.

En los 5.000, con el único descargo de que también quedó eliminado un nombre ilustre, el alemán occidental Wessinghage, Antón fue noveno en su serie -se clasificaban seis en cada una de las dos- y el cuarto mejor tiempo, -para la repesca -sólo pasaban, tres-. Quedó, pues, en el mismo, borde. Albentosa, mucho peor.

Cristina Pérez y Montserrat Pujol no lo hicieron mejor en sus series de 400 vallas. Fueron séptimas y de las ocho atletas que había que eliminar dos fueron ellas.

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