Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

México inauguró el 'ligue' cibernético en los mundiales

JOSÉ COMAS, El Mundial de México, que quiere pasar a la historia como el de la comunicación, empleó un sistema denominado SICOM, del comité organizador, que se presentó como "un servicio sin precedentes en la historia de los campeonatos mundiales". El objetivo puede considerarse cumplido. Además de facilitar millones de datos a los periodistas, el SICOM sirvió como instrumento para pasar mensajes que convirtió en una verdadera celestina electrónica. Con él se inventó en la historia de los mundiales el ligue o coqueteo cibernético.

Algunas de las hermosas edecanas (azafatas) del Mundial accedieron a facilitar a este periódico el código secreto que daba acceso a sus mensajes. Fue una faceta oculta del sistema de comunicación SICOM. Además de millones de datos y algunos errores, como el de que el uruguayo Schaffino marcó cinco goles a Bolivia en un partido del Mundial de Brasil de 1950, lo que no fue cierto, el SICOM contenía mensajes de amor entre periodistas de todo el mundo y edecanas mexicas. Los había en todos los idiomas, incluido el catalán: "hola cama, gracies pel tu mesatje, m'ha arribat al fons del corp sento molt no puger anar a supar amb vosaltres, pero ting que treballar, ja ens veurem". Como si tuviese dudas de la universalidad de su lengua el periodista catalanoparlante adjunta un vocabulario catalán-español a tres columnas, con una que incluía también la forma correcta de pronunciación. El mensaje concluye en español con un: "Recuerda, no te pierdas el próximo capítulo de Catalá con esforç".Desde Querétaro, en el descanso del España-Dinamarca un periodista envió un mensaje a una edecana: "Siento desilusionarla, pero Dinamarca va a ganar por goliza y todos los gachupines (nombre despectivo que se va en México a los españoles) se van a ir con la cola entre las patas. Ahora pregunto yo ¿dónde me vas a invitar tú? ja, ja, ja". Eran las 16.54 hora local y el partido estaba empatado. A las 18.00, concluido el partido, el periodista mandó un segundo mensaje que decía: "Me lleva la madre patria. Malditos gachupines. Pero no les va a durar el gusto. Ganaste rata".

Un español escribió a Amalia (los nombres son distintos): "Querida Amalia: no dudo de tu interés por hablar conmigo, pero los españoles somos muy desconfiados y cabrones, por tanto, para asegurarnos llámame al teléfono que a continuación te doy Se despide de tí y del maricón de A.C., tu fervoroso admirador".

Más romántico y con expresión más cuidada, un francés escribe: "Mi amor, desde que nuestras miradas se han cruzado ya no pienso más que en ti. Si lo deseas, yo te invito a cenar una noche a un restaurante. Respóndeme por medio de esta máquina. Te besa, Jean-Pierre."

Todo un choque de culturas queda en el mensa e de un japonés a una mexicana: "Hola, Andy. Me alegro de que estás bastante bien o muy bien. Ahora te ruego que tengas tiempo para salir a comer o cenar conmigo. Si no, me iré, pues ya se terminó la primera fase. Horas pasan como minutos y minutos pasan como segundos. No quiero irme a Suramérica sin comer ni una quesadilla contigo (o tacos si quieres). Como se ve claramente estoy muy bien estos dos días, terminé todos mis artículos para una revista mensual de fútbol el jueves pasado. Estuve a punto de morirme por demasiado trabajo y sin dormir. Estoy seguro que soy el primer periodista o probresito que dormió en la sala de máquina de escribir".

Mensaje Interceptado

"¿Qué tal pasaste con tu padre ayer? Aunque sea estricto, sería buena cena ¿verdad? Desgraciadamente o afortunadamente, no tengo ni un padre con quien pueda hablar sobre todas las cosas incompresibles en mi vida. Por eso, yo he vivido solo y voy a caminar solo. Eso es mi vida, en que yo creo. Pero tú tienes amor profundo de tu familia, amistad de tus amigos excelentes. Por ahí nace tu sonriza. Quien está solo, vive solo y quien está con algo importante, vive con alguien. No puedo determinar cuál sea mejor. Así es la vida. Uno puede ser el viento que va por las montañas solitarias y otro puede ser el viento que va por las calles llenas de humanidad. De un japonés a una mexicana".

El mensaje del japonés fue al parecer interceptado por Daniel, que escribe a Andy: "Hola, cómo estás. Cómo vas con tu español. Espero que mejor, porque la verdad, por lo que me contaste, no vale la pena. Es chaza [algo que no vale, en jerga mexicana]. Sobre el mensaje del japonés ¿pobre, no?. Me dio lástima. Con Cariño. Daniel".

Uno se lamenta del genio de la chica: "Como quieras. Yo no te voy a estar obligando a hacer algo que no quieres. Si vienes es que quieres. Con ese geniecito yo no sé ni siquiera como te aguanta tu novio. Dios lo bendiga". Más tarde el mismo remitente reco mienda a la edecana la utilización de sedantes: "Ustedes todavía andan saltando cuales viles frijoles en olla exprés en el camión. Mientras, yo aquí disfruto de los honores de ser jefe. He lle gado a la conclusión de que se te retira el castigo y se hagan las paces. Pero la siguiente no te la perdona ni San Pedro. O. K. Espero que se reanude el correo normal de cada día, después de que te tomes un valium para bajarte el genio. De nuevo mando una ben dición para vuestro galán, para que sepa tomar con resignación el camino del Calvario".

Alguien despechado escribió a una edecana que parece que no le hacía mucho caso. "¿Qué te pasa animal, por qué no me contestas?. ¿Es que no quieres saber de tu negro?". Finalmente otro amenaza con desaparecer para siempre después del Mundial: "Pues claro que voy a desaparecer después del Mundial. ¿Qué creíste chata? ¿Que me iba a quedar? No y no. Me voy de vacaciones permanentes y no las vuelvo a ver nunca más que para el día en que yo las case, porque para esas épocas yo ya seré cura. Me tengo que reformar porque soy de lo peor por ir a meterme a esos inmundos lugares. Cotorreo, ja, ja. Bien que lo pasaste rata. Gracias por confiar en mí".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de julio de 1986

Más información

  • El servicio de comunicaciones, además de facilitar millones de datos, sirvió para enviar mensajes