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MÉXICO 86

España ganó con mas problemas de los esperados

España ganó a Irlanda del Norte con más problemas de los que cabía esperar. En el primer tiem po controló perfectamente el partido y se puso con dos goles de ventaja, pero, en el segundo, un gol regalado y la lesión de Gordillo la descompusieron algo y animaron a los norirlandeses. No obstante, el equipo británico, rudo y primitivo, no fue capaz de hacer un fútbol peligroso y, a pesar de las ventajas que le ofreció la mala suerte española, no pudo alcanzar el empate. Con esta vic toria, el panorama de la clasifica ción queda mucho más despeja do para España. Todos los temores y nervios de España se disiparon al segundo minuto de juego, cuando un pase clamoroso de Michel fue cacheteado dulcernente por Butragueño al fondo de la puerta norirlandesa. De ahí en adelante, España pudo controlar el partido y jugar con desahogo ante el primitivo, equipo norirlandés.

La imagen que dio Irlanda del Norte fue realmente pobre. Ni siquiera cabe pensar que fue el gol tan rápidamente recibido lo que la descompuso, ya que dio la impresión de ser un equipo sin contenido alguno. Cuando Jennings cogía el balón, lo sacaba en largo, hasta el área española, a ver si allí alguien lograba algo. Cuando era la media la que cortaba el avance español, resolvía generalmente con un toque a la zaga, para Penney o Worthington, que, a su vez, trataban de mandar el pelotazo al área lo antes posible. Frente a este tosco estilo, muy británico, pero desarrollado con absoluta escasez de recursos téc' nicos, España jugó con mucha calma, casi con la obsesión de parar la pelota. Cuando tenía el balón, la defensa lo tocaba y tocaba atrás hasta ver, una oportunidad clara para salir a través de algún lanzamiento a Gordillo por la izquierda o del juego de Francisco y Michel. El segundo estuvo siempre mejor que el primero y acabó por arrebatarle el control del conjunto. Cuando en el minuto 20 Butragueño forcejeó por el balón con su pícaro estilo y dio la oportunidad a Julio Salinas de marcar el segundo gol, todo parecio resuelto. En Irlanda del Norte no se veía equipo para marcar dos goles ni a España ni a nadie. El cuadro español tuvo algunos pequeños problemas de funcionamiento, entre ellos el desacierto de Gallego en los pases largos y la falta en tirar de Francisco en la media, pero se encontró con la grata sorpresa de un Tomás que jugó la pelota mucho mejor de lo que se le supone y que se ocupó con frecuencia del pasillo derecho, permitiendo así a Michel desplazarse al centro para hacer lo que no hacía Francisco. Pero todo se complicó al empezar la segunda parte, cuando un doble y absurdo fallo de Zubizarreta le regaló un gol a Irlanda del Norte. Poco después se lesionó ostensiblemente Gordillo,y tuvo que ser sustituido y no mucho más tarde Camacho salió de un choque sangrando espectacularmente por la cabeza. Tantas desgracias juntas descompusieron al equipo español, que lo pasó mal en la segunda parte. La ventaja fue que el juego norirlandés se confirmó muy malo. A pesar del temor que provocaba la inexistencia de goles de reserva y el envío de balones a la olla por los norirlandeses, España no pasó verdadero apuro. Las mejores bazas hasta fueron falladas por Michel y Butragueño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de junio de 1986

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