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Barcelona-Scavolini, final de la Recopa

El Barcelona jugará la final de la Recopa de Europa de baloncesto a pesar de haber sido derrotado ayer, en Moscú, por cuatro puntos de diferencia, ya que en el Palau Blaugrana había vencido por 19 (100-81). Los jugadores de Aito García Reneses, que controlaron el partido en el primer período con cierta facilidad (35-42), se vieron desbordados por el juego soviético en el segundo. Al final, la serenidad de Solozábal y el acierto en el rebote de Wiltjer fueron suficientes para lograr el pase a la final.El Barcelona, a partir del minuto ocho, inició el despegue. Las canastas de Epi se sumaron a cuatro triples conseguidos, a pares, por Solozábal y Sibilio. El Barcelona logró, a cinco mínutos del descanso, su máxima ventaja (26-36). El Barcelona jugó los últimos minutos del primer tiempo con Seara de base y Smith como pívot para protegerse de las faltas. Dentro del juego excesivamente rápido y poco efectivo, el Barça se mostró más acertado. Al descanso se llegó con 35-42, después de que Seara le quitara un rebote al gigante Tachenko.

La segunda parte empezó mal para los pupilos de Aito. A los 40 segundos, Wiltjer recibía su cuarta falta personal y el TSSKA lograba, en dos minutos, un parcial de 9-1. No iban a detenerse ahí los problemas. Poco a poco, los soviéticos sumaban un parcial de 23-6 y se colocaban por delante en el marcador (58-48). Los triples de Tarakanov, hasta tres consecutivos, y otros dos de Miglinieks lanzaban aún más al TSSKA, que lograba su máxima: ventaja (70-57) a falta de once minutos.

Cuando más negra parecía la situación, el regreso de Solozábal supuso la reacción. Los primeros apuros habían sido superados, pero Epi, Solozábal, Wiltjer y Smith tenían cuatro faltas cada uno. Este último cayó eliminado coincidiendo con otra reacción moscovita.

El partido alcanzó su clímax cuando, a dos minutos y medio del final, la diferencia de 13 puntos se repitió en el marcador (88-75). Entonces, Soloz4bal fue providencial con un triple y una entrada fulgurante en la zona contraria. Sus acciones, sumadas a dos tapones de Wiltjer, supusieron el final de las esperanzas del TSSKA.

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