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Ronald Reagan firma una ley para disminuir el déficit de Estados Unidos

Francisco G. Basterra

Ronald Reagan firmó ayer una ley histórica que tiene como objetivo equilibrar en cinco años el presupuesto de EE UU, fijando déficit progresivamente menores en cada año fiscal hasta 1991, en que se llegará al nivel cero. El Congreso aprobó en la noche del miércoles (madrugada del jueves en España) la legislación que impondrá reducciones automáticas del presupuesto, recortando al 50% los gastos civiles y militares.

Se trata del primer paso efectivo para poner fin a un insoportable déficit de más de 200.000 millones de dólares, pero las consecuencias de la medida pueden obligar a Reagan a cambiar sus prioridades políticas. Con la ley Gramm-Rudman, nombre de sus proponentes, el presidente tendrá que recortar sus programas de rearme, y quizá, si quiere continuarlos y no puede desmantelar los programas sociales, tendrá que subir finalmente los impuestos, algo que se ha comprometido a no hacer. La firma de la ley, que cualquier otro día se hubiera presentado a la opinión pública como un gran triunfo, se vio ensombrecida por la humillante y sorprendente derrota propinada al presidente por los republicanos, que se negaron a aprobar un proyecto de reforma fiscal considerado por el presidente como la prioridad de su segundo mandato. Sólo 14 diputados del partido en el poder unieron su voto a los demócratas pára que se considerara una nueva legislación, que reduce los tipos impositivos y transfiere fundamentalmente la carga fiscal de los ciudadanos a las grandes empresas, acabando con muchos de los beneficios fiscales de que gozaban hasta ahora.En contra de los deseos presidenciales votaron 164 republicanos, argumentando que la ley, presentada por Reagan pero reelaborada por un comité dominado par los demócratas, limita las posibilidades de crecimiento económico.

Derrota política

Se trata de la mayor derrota política sufrida por Reagan en el Congreso desde que subió al poder, y en opinión del líder demócrata en la Cámara, el speaker Tip O'Neill, significa que el presidente es ya un líder inefectivo (un lame duck) en el Congreso. El presidente estáfirioso y "no olvida ni perdonará esto", dijeron fuentes de la Casa Blanca, que sugirieron que los republicanos que no han atendido sus deseos no serán apoyados por Reagan en las elecciones del próximo año. Los hombres del presidente -su jefe de Gabinete, Donald Regan, y el secretario del Tesoro, James Baker- trataban ayer en el Capitolio de presionar a los republicanos para conseguir los 50 votos necesarios entre sus filas que permitirían aún la aprobación del proyecto. La Casa Blanca ha asegurado que si la Cámara de Representantes no lo aprueba antes de fin de año, para que sea enmendado en 1986 por el Senado, la reforma de Reagan habrá muerto.La decisión de avanzar hacia un presupuesto equilibrado tendrá unas consecuencias favorables para la economía norteamericana, ya que el Estado necesitará endeudarse menos, lo que provocará una bajada de los tipos de interés y posiblemente una disminución del valor del dólar. La bolsa de Wall Street ya ha reaccionado favorablemente a estas perspectivas superando su índice el récord histórico de 1.500, pero la aprobación de la ley obligará a Reagan a una diricil elección. La legislación establece para el año fiscal de 1986, que comenzó el pasado 1 de octubre, un recorte automático del déficit de 11.700 millones de dólares, que dejaría el presupuesto de defensa por debajo de los límites de 1985.

El hecho de que Reagan haya firmado la ley "es un cambio importante y un acto de compromiso sobre la defensa, que puede significar también un deseo de un compromiso sobre una subida de impuestos", explicó ayer un funcionario de la Casa Blanca.

Reagan, convencido de que no puede abandonar la Casa Blanca con un déficit de 200.000 millones de dólares, ha escuchado el clamor de la opinión pública, que desea que se haga algo para paliar este problema, el primero con que se enfrenta Estados Unidos.

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